Dos potentes terremotos en Turquía y Siria
Miles de víctimas fatales
Unos tres mil edificios se derrumbaron en Turquía y Siria, por lo que aún están removiendo los escombros porque hay muchas personas desaparecidas(Edición impresa). La tierra ha temblado de madrugada en Turquía y Siria con una violencia apenas vista en el último siglo. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el terremoto alcanzó una magnitud 7,8 en la escala de Richter, causó más de 2.651 muertos, una cifra superior a los 13.100 heridos, hasta ayer, y redujo miles de edificios a escombros. Un segundo terremoto, que golpeó ayer el sureste turco, registró una magnitud de 7,5, también según el organismo estadounidense.
“No sabemos a cuánto se elevará el número de vidas pérdidas”, reconoció el presidente del país otomano, Recep Tayyip Erdogan, debido a que todavía queda un gran número de personas entre los escombros de los más de 2.800 edificios que se han venido abajo y a las violentas réplicas y nuevos temblores que se están produciendo.
En Siria, un país castigado por más de 11 años de guerra civil, el número de víctimas alcanza el millar. El Ministerio de Sanidad ha informado centenas de muertos y muchísimos heridos; mientras que solo en la zona del noroeste (límite con Turquía), que está en manos de los rebeldes enfrentados al Gobierno de Damasco, los fallecidos ascienden a 430.
“La mayor tragedia”
Se trata del mayor terremoto registrado en ambos países, como mínimo, en casi tres décadas, según sus respectivos observatorios sismológicos. Es, según las palabras del presidente Erdogan, “la mayor tragedia del último siglo desde el terremoto de Erzincan en 1939”, que dejó unos 30 mil muertos. El movimiento se ha sentido con fuerza en 14 países, entre los que se encuentran Líbano, Israel, Chipre y Jordania.
“Nuestra prioridad es sacar a las personas atrapadas bajo los edificios derrumbados y trasladarlas a los hospitales”, ha dicho el ministro del Interior turco, Süleyman Soylu, que ha anunciado la declaración del nivel más alto de alarma. También se puso en estado de alerta a las Fuerzas Armadas en la zona y se estableció un corredor aéreo para la llegada de material y ayuda humanitaria. “Estamos recibiendo notificaciones de muchos lugares, nuestros equipos de salvamento han sido enviados a la zona, se están preparando y enviando aviones de carga”, añadió el ministro. Según el Gobierno turco, ya hay nueve mil efectivos de equipos de rescate desplegados sobre el terreno e irán aumentando a medida que lleguen los equipos de otras provincias y países.
Ankara ha emitido una petición de ayuda internacional y varios gobiernos han respondido ya: el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha puesto a disposición de Turquía la ayuda de la agencia USAID y el vecino Azerbaiyán ya ha enviado a 370 efectivos de protección civil. La Unión Europea también se ha comprometido a prestar asistencia y la de Países Bajos y Rumania ya está en camino.
Las labores se llevan a cabo en condiciones meteorológicas muy difíciles, pues Turquía sufre una fuerte borrasca con lluvia y fuertes vientos que han obligado a la cancelación de vuelos. En la zona del terremoto, las temperaturas no superan los 5 grados; y localidades como Malatya, donde hay más de un centenar de edificios destruidos, están cubiertas de nieve.
Características
El epicentro del sismo, que duró unos 30 segundos en torno a las 4.17, hora de Turquía (2.17 en España; 21.17 en Argentina), fue la provincia de Kahramanmaras, a unos 600 kilómetros al sureste de la capital turca, Ankara, en la zona donde la placa tectónica de Anatolia hace contacto con la placa Arábiga. Se produjo a una profundidad de 7 kilómetros, y, según el Observatorio Kandilli de la Universidad del Bósforo (Estambul), fue de una magnitud 7,7, que ha sido elevada a 7,8 por el Servicio Geológico de EE.UU.
Se trata del terremoto de mayor violencia desde el que, en 1999, sacudió la costa del mar de Mármara y Estambul, con un balance de 17 mil muertos. Tras el primer movimiento telúrico se han producido más de 50 réplicas, y el Observatorio Kandilli advirtió de que pueden prolongarse incluso durante un año.
