Chile
“Ya no más inmigrantes indeseables”
Jaqueado por el clima de violencia que crece día a día, entre reclamos de pobladores nativos que le piden que "frente el aluvión de inmigrantes indocumentados (en su mayoría venezolanos) que llegan desde Perú y Bolivia", no se permita el ingreso, el Gobierno del izquierdista Gabriel Boric anunció este fin de semana "la militarización de la frontera norte de Chile", incluso autorizando el uso de la fuerza en los casos en que migrantes no acaten las órdenes que se les impartan cuando pretenden acceder al país por vías no habilitadas.
"Vamos a estar recorriendo algunos de los lugares del despliegue el próximo lunes (por hoy), viendo cómo se va a apoyar este trabajo de las fuerzas armadas", dijo la ministra de Interior, Carolina Tohá, otra de las funcionarias más criticadas de la gestión Boric.
En rigor, todo el Gobierno chileno está en el ojo del huracán, sumido en las críticas de los habitantes del norte del país, que vienen reclamando hace meses por una situación cada día más grave. "No hay para albergar a la cantidad de gente, muchos de ellos, indeseables y delincuentes que llegan todos los días, no hay servicios, no hay trabajo suficiente, viven en las calles, muchos se dedican al robo, hacen sus necesidades en la vía pública o las playas, no hay manera ya de soportar esto...", dijo un vecino de Colchane (foto), reflejando el ánimo de las marchas de protesta que se dan en varios lugares de Chile, con el reclamo de "Chile para los chilenos". Los militares se encargarán durante 90 días de tratar de controlar esa verdadera tragedia que viven decenas de miles de personas que llegan a Chile muchas veces sin más que lo puesto, y se centrará inicialmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, según un decreto firmado por Boric.
