Medio Oriente
Israel reconoció que mató "por error" a tres rehenes en una operación
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) admitieron ayer que mataron por error a tres rehenes que habían sido secuestrados por el movimiento islamista palestino Hamás durante su incursión del 7 de octubre pasado, en una operación en Shejaiya, en el norte de la Franja de Gaza.
"Durante combates en Shejaiya, el Ejército identificó por error a tres rehenes israelíes como una amenaza. Como resultado, los soldados dispararon hacia ellos y murieron", afirmó el cuerpo armado en un comunicado en el que expresa, además, un "fuerte arrepentimiento por el trágico incidente".
El texto, publicado en la red X (antes Twitter), se complementó también con declaraciones del vocero de las FDI, Daniel Hagari, que identificó a dos de los rehenes muertos como Yotam Haim y Samar Talalka, secuestrados respectivamente en los kibutz Kfar Aza y Nir Am. El tercer secuestrado no fue identificado por pedido de su familia.
Hagari estimó que los rehenes “huyeron o fueron abandonados por los terroristas que los mantenían cautivos”.
“Después del tiroteo, durante un escaneo y un examen, surgió inmediatamente una sospecha sobre la identidad de los muertos y sus cuerpos fueron rápidamente trasladados para su examen a Israel, donde se identificaron a los rehenes”, relató el vocero de las FDI.
Agregó que se trata de “un acontecimiento triste y doloroso para todos” e insistió en que las FDI son “responsables de todo lo ocurrido” y por eso abrieron de inmediato una investigación.
La UE pidió tomar medidas para frenar la violencia de colonos en Cisjordania
Por otra parte, la Unión Europea (UE) y una decena de países, entre ellos Australia, Canadá y Reino Unido, pidieron a Israel que tome "medidas inmediatas y concretas" para poner fin a la violencia de colonos israelíes contra palestinos en la Cisjordania ocupada.
"Condenamos enérgicamente los actos violentos cometidos por colonos extremistas que están aterrorizando a las comunidades palestinas", señalaron estas naciones en un comunicado en el que expresaron su "grave preocupación por el número récord" de estos ataques.
Los firmantes recordaron que, desde el 7 de octubre, cuando se agudizó el conflicto tras la violenta incursión del movimiento islamista palestino Hamás en Israel, los colonos cometieron 343 ataques violentos en Cisjordania, en los que murieron ocho civiles palestinos y más de 83 resultaron heridos, lo que obligó a 1.026 personas a abandonar sus hogares.
Por su parte, el Ministerio de Salud de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) estima que más de 260 personas murieron a manos del Ejército o en ataques por parte de colonos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este desde el comienzo de la guerra.
"Reiteramos nuestra posición de que los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada son ilegales según el derecho internacional y recordamos a Israel sus obligaciones en virtud del derecho internacional, en particular el artículo 49 del IV Convenio de Ginebra", añadieron en el comunicado.
Este artículo prohíbe cualquier traslado en masa o individual, así como las deportaciones de personas protegidas de un territorio ocupado al territorio de la potencia ocupante o al de cualquier otro país, ocupado o no, apuntó la agencia de noticias Europa Press.
