Uruguay - Hay riesgo de ruptura en alianza gobernante
Escándalo por pasaporte a narcotraficante y golpe para Lacalle Pou
El golpe que significó para el Gobierno de Uruguay el ocultamiento de información a la Justicia en el caso del pasaporte entregado al narcotraficante Sebastián Marset parece encaminado a motivar otros cambios en el equipo del presidente Luis Lacalle Pou y pone a la alianza oficialista en una inédita crisis interna, pero también genera un sacudón al sistema político en general y a la institucionalidad del país.
Tras la renuncia esta semana de Francisco Bustillo como titular de la Cancillería, todas las apuestas, y los reclamos, son a favor de otros cambios, muy probablemente el del número uno y dos de Interior, Luis Heber y Guillermo Maciel, y el del asesor presidencial Roberto Lafluf.
Si Lacalle Pou no decide estas salidas, se expone a que sea el Congreso el que disponga la censura, al menos, de Heber, porque es muy probable que el opositor Frente Amplio lo proponga y el -todavía- oficialista Cabildo Abierto la respalde.
Aun con matices, también en los partidos Nacional y Colorado, los socios mayores de la coalición de Gobierno, hay sectores que consideran que el escándalo fue suficiente como para empujar más relevos.
El sacudón fue generado porque la exsubsecretaria de Relaciones Exteriores, Carolina Ache, entregó a la Fiscalía unos chats que cruzó con Bustillo, en los que este le sugería que "pierda" el celular para evitar darle a la Justicia conversaciones vinculadas a la entrega del pasaporte uruguayo a Marset.
Además, Ache aportó a la Justicia documentación para probar que el asesor presidencial Lafluf destruyó un acta notarial de la Cancillería que contenía chats que mantuvo sobre el tema con el subsecretario de Interior, Guillermo Maciel, y le pidió a ella que borrara los mensajes y certificara con una escribana que no estaban en su celular.
"Estamos frente a una crisis política y también institucional. Política, porque afecta al menos a dos ministros, a sus inmediatos colaboradores, a uno de los dos principales asesores del presidente… E institucional, porque una de las acusaciones más graves tiene que ver con una especie de fraude procesal respecto a una investigación administrativa, en la que los ministros de Interior y Exteriores acordaron una estrategia para la interpelación que realizó el Frente Amplio en el Congreso", evaluó el analista Daniel Chasquetti.
En agosto del año pasado, a instancias del Frente Amplio, Heber y Bustillo debieron ir al Senado, donde defendieron la entrega del pasaporte a Marset y rechazaron eventuales irregularidades.
El titular del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de la República (Udelar), Chasquetti, remarcó que "todo el mundo espera las aclaraciones" de Lacalle Pou, que hasta puede ser objeto de un juicio político.
"La evidencia de Ache en la Fiscalía compromete al presidente. Su principal asesor actuó en nombre de él, llamó a una reunión, convocó a los subsecretarios de Relaciones Exteriores y de Interior para destruir pruebas y eso es muy complicado. El presidente estuvo en la reunión y luego se retiró. Y de acuerdo a las declaraciones, el asesor estaba en contacto permanente, llamándolo. Va a tener que explicar esto", remarcó el analista. "No hay que descartar esa hipótesis" del juicio, insistió.
Antes del regreso del caso Marset, por el que el año pasado fue destituido un funcionario de la Dirección Nacional de Identificación Civil, el oficialismo se quedó sin uno de sus hombres claves en el Senado: Gustavo Penadés fue separado de la banca por las denuncias sobre el pago de favores sexuales a menores.
