Catástrofe humanitaria en Mali, en el centro de África

Más de 70 mil niños sin alimentos

miércoles, 29 de noviembre de 2023 · 08:30

Alrededor de 74 mil niños se encuentran atrapados en la ciudad de Tombuctú, en el norte de Mali (país del centro de África), que está a punto de quedarse sin comida a causa de un bloqueo que grupos yihadistas mantienen desde hace meses, alertó ayer la ONG Save the Children.

El asedio de la histórica ciudad, donde viven más de 136 mil personas, comenzó en agosto y profundizó la catástrofe humanitaria, ya que estos grupos armados impiden el acceso de comida, medicinas y otros insumos esenciales.

Según estimaciones de Naciones Unidas, aunque este bloqueo haya provocado el desplazamiento de al menos 33 mil personas, el ritmo de huidas descendió en los últimos meses, luego de violentos ataques a los desplazados, en particular uno, que hubo en septiembre pasado, cuando 49 civiles fueron asesinados en un bote en el que trataban de escapar de la ciudad.

La ONG agregó que tuvo que reducir su personal en Tombuctú por la situación de seguridad, mientras intenta mantener sus oficinas operativas en el país, con las dificultades que implican los cortes totales de rutas y la merma de las provisiones.

El asedio causó un aumento excesivo de precios en la comida y para las familias es prácticamente inalcanzable hasta lo más básico, según el comunicado de la organización.

En este contexto, Save the Children alertó sobre la posibilidad de tener que suspender las actividades en Mali si no hay una solución a la crisis en la que Mali y toda la región de El Sahel, en el centro de África, sufren constantes crisis humanitarias, hambrunas, sequías y permanentes ataques de grupos armados yihadistas, que amenazan también con secuestrar a niños. “Los niños de Tombuctú están angustiados, asustados y sueñan con una vida en la que puedan quedarse en sus aldeas y jugar. Cada día que pasa el bloqueo, los niños tienen más hambre (foto), más estrés y más miedo”, dijo Siaka Ouattara, director de la ONG en Mali.

En este sentido, sostuvo que lo único que querían los niños era “vivir en paz, jugar con sus amigos e ir a la escuela, y compartir una comida equilibrada con sus familias”, pero que el bloqueo se los impide.