Cambio climático
Otra cumbre, ahora en Dubái
La conferencia COP28 sobre estrategias para contener el cambio climático y adaptarse a sus efectos empieza esta semana en Dubái con la promesa de "unir, actuar y cumplir" con los avances conseguidos en ediciones anteriores, pero con un trasfondo de agravamiento de la crisis climática, con olas de calor, incendios, sequías e inundaciones cada vez más frecuentes.
Abandonar el uso de combustibles fósiles responsables del efecto invernadero, financiar la transición energética, compartir responsabilidades entre los países desarrollados -los contaminadores históricos- y los países emergentes -los que, en general, más sufren los estragos del clima-, son algunos de los asuntos pendientes.
Emiratos Árabes Unidos, uno de los 10 mayores productores de petróleo del mundo y, por lo tanto, opuesto a un rápido abandono de los combustibles fósiles, será el anfitrión de la cita.
América Latina y el Caribe, la segunda región más afectada por los efectos del cambio climático, buscarán presionar a los países desarrollados para que cumplan su promesa de 2009 de aportar 100.000 millones de dólares anuales para acción climática en los países en desarrollo.
Más de 70.000 personas se darán cita en el centro de congresos Expo City Dubái entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre en busca de acuerdos para evitar que el planeta se siga calentando.
Se espera la presencia de varios líderes mundiales para el 1 y 2 de diciembre, entre ellos Joe Biden, presidente de Estados Unidos, el país que más ha contaminado.
Además, estará el papa Francisco. "Más allá de la guerra, nuestro mundo está amenazado de otro peligro, el climático, que pone en riesgo la vida sobre la tierra, especialmente a las futuras generaciones", dijo ayer en el Vaticano.
