A 24 días del inicio de la guerra en Medio Oriente
Israel intensificó la ofensiva en Gaza y hay más de 10 mil muertos
Pese a las demandas de gran parte del mundo a detener la masacre contra los civiles palestinos, durante las últimas horas Israel, con el respaldo de Estados Unidos, atacó por aire y por tierra la Franja de GazaEl Ejército israelí intensificó sus bombardeos y su ofensiva terrestre en la Franja de Gaza, donde combate al movimiento islamista palestino Hamás tras sus ataques de este mes en Israel, mientras que la ONU advirtió que la situación es "cada vez más desesperante" en el enclave palestino y se está desmoronando el "orden público" ante la limitada ayuda humanitaria que llega al enclave.
"Durante la noche incrementamos" el número de las fuerzas del Ejército destinadas a entrar en la Franja de Gaza" y se unieron a las que ya están combatiendo allí", declaró el general israelí Daniel Hagari.
La aviación israelí, "guiada por tropas (en tierra), golpeó estructuras militares de Hamás en el norte de la Franja de Gaza", informó el Ejército, a la vez que aseguró que se dispararon cohetes desde el territorio palestino hacia el centro y el sur de Israel. Dos soldados israelíes resultaron heridos durante la noche, uno de ellos en combates con miembros de Hamás, según el Ejército.
Durante el pasado fin de semana, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció el comienzo una "segunda etapa" de la guerra contra el movimiento islamista Hamás en el enclave palestino, que será "larga y difícil". El objetivo de esta "segunda etapa de la guerra" es "claro: destruir las capacidades militares y la dirección de Hamás y traer a los rehenes a casa", afirmó.
Por otro lado, tanques, ingenieros e infantería empezaron a operar en la Franja de Gaza, en lo que el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, denominó "una nueva fase" en la guerra contra Hamás. "Aumentamos gradualmente las operaciones terrestres y la extensión de nuestras fuerzas en la Franja de Gaza", dijo Hagari.
Más de 10 mil muertos
La escalada entre Israel y Hamás fue desencadenada por el sangriento ataque que el movimiento islamista palestino llevó a cabo en territorio israelí el 7 de octubre y que dejó 1.400 muertos, en su mayoría civiles.
Israel respondió con una campaña de bombardeos en la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, que hasta ahora ha dejado más de 10 mil muertos, también mayoritariamente civiles, según el Ministerio de Salud del movimiento palestino.
De visita en Nepal, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó de "totalmente inaceptable" el número de civiles muertos y heridos y lamentó que Israel intensificara su ofensiva en lugar de hacer una "pausa humanitaria", a la vez que volvió a pedir un "alto el fuego humanitario inmediato".
Israel también impuso desde el 9 de octubre un bloqueo total al suministro de alimentos, agua, medicinas y combustible al territorio palestino, de 362 km2, donde viven hacinadas 2,4 millones de personas.
El territorio palestino también se enfrenta a la escasez de medicamentos y algunas operaciones quirúrgicas se realizan sin dormir a los pacientes, alertó Médicos Sin Fronteras (MSF). Según el Ministerio de Salud de Hamás, 12 hospitales ya no están operativos en la Franja.
En tanto, la conexión a Internet empezó a restablecerse ayer en el enclave tras haber sido cortada durante intensos bombardeos israelíes, según informó el organismo de vigilancia de redes Netblocks en la red social X y según Paltel, la principal compañía telefónica que opera en Gaza, y su filial Jawwal, que lo informaron en un comunicado.
En Cisjordania ocupada por Israel, otro de los territorios que junto a Gaza y Jerusalén este son reclamados por los palestinos para la formación de su Estado, cinco palestinos murieron baleados por soldados israelíes durante varias incursiones militares, informaron autoridades.
Los cinco palestinos murieron en Beit Rima, en la región de la capital Ramallah, en Tamun y en el campo de refugiados de Askar, en el norte de Cisjordania, dijo el Ministerio de Salud palestino.
Estados Unidos e Irán
En el plano internacional, el presidente iraní, Ebrahim Raisi, cuyo país respalda a Hamás, declaró que Israel cruzó "las líneas rojas" al intensificar su ofensiva.
Una de las zonas sensibles es la frontera entre Israel y Líbano. El pasado domingo se produjeron de nuevo intercambios de disparos entre el ejército israelí y el grupo islamista libanés Hezbollah.
Por su parte, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, declaró que "el Gobierno israelí debería tomar todas las medidas posibles a su disposición para distinguir entre Hamás -los terroristas que son objetivos militares legítimos- y los civiles que no lo son".
