Israel - Palestina - Endurecen operaciones terrestres con el envío de tanques e infantería respaldada por aviación

Netanyahu: será una guerra "larga y difícil"

Hamás se mostró dispuesto a intercambiar rehenes por presos palestinos en Israel
domingo, 29 de octubre de 2023 · 08:30

Israel entró ayer en una "nueva fase" del conflicto con el movimiento islamista palestino Hamás en la Franja de Gaza, al endurecer su operación terrestre con el envío de tanques e infantería respaldados por ataques desde el aire y el mar que hicieron "temblar el suelo" del enclave palestino, donde ya hay más de 7.700 muertos, mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que será una guerra "larga y difícil":

Hamás, por su parte, se mostró dispuesto a un canje "inmediato" de rehenes por presos palestinos en cárceles israelíes, así como a un alto el fuego, pero que no contemple negociaciones directas.

"Pasamos a la siguiente fase de la guerra", dijo el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, y aseguró: “Anoche, el suelo tembló en Gaza. Atacamos por encima y bajo tierra (...) Las instrucciones a las fuerzas son claras. La campaña continuará hasta nuevo aviso”.

Los comentarios del ministro dan cuenta del avance gradual de la ofensiva de Israel, que anticipa un ataque terrestre a gran escala, pero que se ha ido demorando por cuestiones "tácticas".

"La guerra en la Franja de Gaza será larga y difícil y estamos listos" para librarla, declaró Netanyahu por la noche en una conferencia de prensa en Tel Aviv, en la que añadió que el Ejército "destruirá al enemigo en tierra y bajo tierra", en referencia a la red de túneles por los cuales, según Israel, Hamás burla el bloqueo del enclave.

"En las primeras semanas de la guerra lanzamos ataques aéreos masivos que asestaron un duro golpe al enemigo. Eliminamos a muchos terroristas. Sin embargo, solo estamos en el principio. Esta es nuestra segunda guerra de independencia", aseguró el premier. A la vez, Netanyahu consideró que la ampliación de la ofensiva no va en contra de uno de los objetivos de su país, que es recuperar a los rehenes que fueron tomados por Hamás durante su ataque del 7 de octubre, y que ayer el Ejército cifró en 230, después de la liberación de cuatro mujeres.

"La transición a la segunda fase de la guerra no entra en conflicto con la capacidad de traer de vuelta a los rehenes. Me abstengo de dar detalles", apuntó, según el diario Haaretz.

Antes de la conferencia de prensa, el mandatario se había reunido con familiares de los secuestrados y les prometió que "agotará" todas las opciones para lograr su libertad.

 

Rehenes por presos

Hamas expresó ayer su disposición a liberar a los rehenes que tomó en su incursión, pero a cambio de presos palestinos.

"Estamos dispuestos a acordar un inmediato canje de prisioneros que incluya la liberación de todos los presos palestinos en cárceles israelíes por todos los presos capturados por la resistencia palestina", afirmó el jefe de Hamás en la Franja de Gaza, Tahya Sinwar, en un comunicado.

"Hamas está dispuesto (a un alto el fuego). Pedimos un alto el fuego y la aplicación de la resolución de la Asamblea General de la ONU. Negociaciones directas, no. Se trata de una fuerza de ocupación, no estamos dispuestos a mantener contactos directos con ellos", declaró el miembro del buró político del grupo, Mousa Abu Marzouk.

El Ejército israelí advirtió ayer que considera toda la zona de Ciudad de Gaza como un "campo de batalla" e instó a la población a "evacuar de inmediato" la localidad hacia el sur de la Franja.

La ONU advirtió que los bombardeos contra zonas densamente pobladas y el bloqueo de la Franja de Gaza constituyen crímenes de guerra, y cuestionó que el Ejército israelí haya pedido a la población gazatí que abandone ciertas zonas mientras mantiene un férreo bloqueo que impide no solo la entrada de suministros en el enclave palestino, sino también la huida de la población.

 

Manifestantes denuncian amenazas

Los organizadores de una manifestación para exigir la renuncia del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el regreso de los secuestrados previsto para ayer en Haifa denunciaron amenazas de disolución por parte de la Policía israelí.

Una vocera del movimiento Protesta Popular Haifa, Gali Eshet-Bazak, reveló que había recibido una llamada telefónica de un responsable policial de Haifa que decía hablar en nombre del Distrito Costero.

"Me ha dicho que si se celebra el acto, la Policía intervendrá para disolverlo", explicó Eshet-Bazak, informó el diario israelí Haaretz y replicó la agencia de noticias Europa Press.

La representante de la organización aclaró que el responsable policial no había respondido a su pregunta sobre con qué autoridad se prohibía la manifestación.

 

Turquía acusa a Occidente

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó  a Occidente de ser "el principal culpable de las masacres en Gaza" y advirtió que está listo para "presentar a Israel ante el mundo como un criminal de guerra", tras lo cual la Cancillería israelí pidió a todos sus diplomáticos en Turquía regresar al país.

"Los principales culpables de las matanzas en Gaza son los occidentales. Con la excepción de algunas conciencias que alzaron la voz. Estas masacres son totalmente obra de Occidente", declaró el jefe del Estado turco en un "mitin de apoyo a Palestina" que reunió a cientos de miles de personas en Estambul.

Además, Erdogan acusó a las potencias occidentales de "crear una atmósfera de cruzadas" contra los musulmanes.

"Todo el mundo sabe que Israel no puede dar un paso sin las potencias occidentales", estimó y les reprochó no haber pedido un alto el fuego, reprodujo la agencia de noticias AFP.

"Lloran por los niños muertos en Ucrania, ¿por qué este silencio ante los niños muertos en Gaza?", preguntó y acusó a Israel de cometer "crímenes de guerra".

"Son los ocupantes, los invasores. Por supuesto, cada país tiene derecho a defenderse, pero ¿dónde está la Justicia? Lo que está sucediendo en Gaza no es defensa propia, sino una masacre", continuó.

Esas declaraciones llevaron a que el canciller de Israel, Eli Cohen, le pidiera a sus diplomáticos en Turquía regresar al país.

El Ministerio de Salud palestino cifró en su último balance en 7.703 las personas, principalmente civiles (entre ellos  3.195 niños) que murieron en los bombardeos israelíes, una suba de 378 respecto del reporte de ayer.