Brasil - El bolsonarista llegó a Brasil proveniente de Estados Unidos
Detuvieron al exministro Torres, apuntado por el intento de golpe
El exfuncionario niega las acusaciones, pero está comprometido por un informe previo que le advertía sobre las manifestacionesEl exministro de Justicia de Jair Bolsonaro, Anderson Torres, fue detenido ayer al volver a Brasil desde Estados Unidos, en el marco de la causa por los actos golpistas contra Luiz Inácio Lula da Silva ocurridos el 8 de enero, por la que ahora también es investigado el exmandatario.
Torres, que se encontraba de vacaciones en Florida, fue hasta el domingo pasado secretario de Seguridad del Gobierno del Distrito Federal y por eso, era el máximo responsable de garantizar la integridad de los edificios públicos que fueron invadidos por los seguidores del exmandatario de ultraderecha.
El avión en el que se trasladó el exministro llegó cerca de las 7.30 (hora local y de Argentina) al aeropuerto de la capital, donde era esperado por la Policía Federal (PF).
"Fue detenido al desembarcar en el aeropuerto de Brasilia y encaminado para custodia, donde permanecerá a disposición de la Justicia", informó la PF, que ejecutó un operativo hermético.
"Las investigaciones siguen en secreto", agregó la institución.
Su detención se dio cuatro días después de que el Supremo Federal Tribunal (STF) dictara la prisión preventiva del exfuncionario por considerar que los ataques solo pudieron ocurrir "con la anuencia y hasta la participación efectiva de las autoridades competentes de la seguridad pública y la inteligencia".
Poco después del arresto, el ministro de Justicia, Flávio Dino, aseguró que los ataques fueron una "acción orquestada".
Más de dos mil personas fueron detenidas por el ataque a las sedes de los tres poderes del domingo pasado y unas 1.100 aún siguen bajo custodia de las autoridades.
Torres, quien regresó a Brasil horas después de que el Gobierno anticipara que iba a pedir su extradición a Washington si no volvía antes del lunes, deberá comparecer a su primera audiencia ante la Justicia, que lo investiga por presunta "omisión y connivencia" durante el asalto a las sedes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial del pasado domingo.
Si bien niega las acusaciones en su contra, su situación se comprometió en las últimas horas tras la filtración de un informe de inteligencia previo a los ataques que alertaba sobre la intención de simpatizantes de Bolsonaro de "practicar actos de violencia".
El documento, que fue remitido a Torres el pasado 6 de enero, advertía de una "alarmante" concentración de manifestantes llegados de otros puntos del país para una "toma del poder" y la "invasión del Congreso" para ocupar "los órganos públicos que representan a los tres poderes" y "sitiar" Brasilia.
