Brasil - Cuenta regresiva para las elecciones del 2 de octubre
Lula suma apoyo y Bolsonaro agita el fantasma del fraude
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que trabajará para ganar con más del 50% de los votos, en la primera vuelta de las elecciones del mes que viene, al recibir un respaldo inédito de un frente de excandidatos a presidente que se opusieron a su Partido de los Trabajadores (PT), entre ellos, una referencia para el mercado financiero, el exbanquero Henrique Meirelles.
En un acto en San Pablo, Lula recibió a los excandidatos presidenciales Meirelles, Luciana Genro, Guilherme Boulos, Cristovam Buarque, Joao Vicente Goulart y Marina Silva, además de a Geraldo Alckmin, otro antiguo rival electoral que ahora es su compañero de fórmula.
"Esta foto simboliza la reconstrucción de Brasil", afirmó Lula, de cara a los comicios del 2 de octubre, ante el intento reeleccionista del presidente Jair Bolsonaro.
Según las encuestas, Lula está al borde del 50% de los votos válidos, y es por eso que apura las alianzas para reforzar una victoria sin necesidad de balotaje ante Bolsonaro.
"Si bien las veces que gané hubo segunda vuelta, estoy trabajando para ganar en primera; tenemos la perspectiva de vencer en primera y por eso les agradezco el apoyo", dijo.
La polémica
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, alentó ayer el fantasma de un supuesto fraude en su contra, sin pruebas, por parte de la justicia electoral, en caso de que no gane con el 60% de los votos su reelección en los comicios del 2 de octubre.
Lo hizo al hablar en Londres con la cadena televisiva oficialista SBT, en el marco de una visita de Estado realizada a Gran Bretaña para participar del funeral de la reina Isabel II.
"Si yo tengo menos del 60% de los votos es porque algo anormal ocurrió en el Tribunal Superior Electoral, teniendo en cuenta la cantidad de gente que va a mis eventos y cómo soy recibido a todos los lugares a los que voy", dijo Bolsonaro en una entrevista de 35 minutos con el canal de aire SBT, concesionado irregularmente por la dictadura militar al magnate y animador Silvio Santos.
