Violencia política durante el proceso electoral
Siete de cada 10 brasileños temen ser agredidos
A poco más de dos semanas para los comicios presidenciales en Brasil, la mayoría teme ser agredido "físicamente por su elección política o partidaria". En los últimos días, se registraron dos asesinatos de electores de Inácio Lula de Silva a manos de seguidores de Jair Bolsonaro?La polarización en la elección brasileña es extrema. Siete de cada 10 brasileños temen ser agredidos durante la campaña para las elecciones del 2 de octubre por causas políticas, dijo una encuesta divulgada ayer por el Instituto Demoscópico Datafolha, luego de que se registraran dos asesinatos de electores del expresidente Lula a manos de seguidores del mandatario Bolsonaro.
El sondeo se da a conocer a poco más de dos semanas de las elecciones, consideradas las más polarizadas de la historia, con chances de que Bolsonaro pueda convertirse, si es que las encuestas aciertan, en el primer presidente que no puede lograr la reelección desde la vuelta de la democracia.
Preguntados si están con miedo de ser agredidos "físicamente por su elección política o partidaria", el 67,5% respondió afirmativamente en el sondeo de Datafolha, para el que se entrevistó a 2.100 personas en un universo de 130 municipios representativos del país.
Autoritarismo y democracia
La encuesta fue realizada a pedido del Foro Brasileño de Seguridad Pública y la Red de Acción Política por la Sostenibilidad y sirvió para comparar con otra de 2017 sobre autoritarismo y percepción de la democracia. En 2017, el índice, en una escala de 0 a 10, de apoyo a posiciones autoritarias era del 8,1, mientras que en 2022 cayó al 7,29.
En el marco de las amenazas del presidente Bolsonaro a desconfiar del sistema electoral y de los jueces electorales, el 88,1% respondió que quien resulte electo en octubre, sea en la primera o segunda vuelta, debe tener derecho a asumir la presidencia el 1 de enero próximo.
Crímenes por causas políticas
El jueves pasado, en Mato Grosso, un bolsonarista mató de 15 puñaladas a un compañero de trabajo tras una discusión por política, luego de que el 9 de julio, en Foz do Iguazú, en el estado de Paraná, el agente penitenciario bolsonarista Jorge Guaranhos asesinara a balazos al dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) Marcelo Arruda, que festejaba su cumpleaños con una remera con la imagen de Lula.
Tras el homicidio en Mato Grosso, Bolsonaro se negó a enviar condolencias a la familia de la víctima y dijo que el PT "es una plaga" que, con su reelección, "será barrido de la historia", porque "más que un partido de trabajadores es un partido de desocupados".
El miércoles pasado, en Salto do Jacuí, Río Grande do Sul, estado que tiene frontera con Corrientes y Misiones, un productor rural y activista de Bolsonaro murió al colisionar la camioneta en la que escapaba de la Policía luego de haber chocado intencionalmente un automóvil que tenía adhesivos de Lula, conducido por una concejala del PT.
Miedos y amenazas
Se hizo cada vez más común que personas que van a actos de candidatos a diputados, senadores o gobernadores de PT no caminen por las calles o guarden sus banderas en los colectivos o subtes.
El candidato a gobernador del PT en San Pablo, Fernando Haddad, debió suspender un acto en Presidente Prudente, ciudad del interior, por las amenazas de muerte recibidas y denunciadas ante la Policía.
En un shopping de Sao Bernardo do Campo, Gran San Pablo, un hombre se cruzó en una caminata de campaña de Guilherme Boulos, candidato a diputado del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y coordinador paulista de la campaña de Lula, y se levantó la remera mostrando una pistola en la cintura al grito de "Acá estamos con Bolsonaro".
Al inicio de la campaña, dos actos de Lula fueron blanco de ataques: uno en Uberaba, Minas Gerais, donde bolsonaristas lanzaron, desde un dron, agrotóxicos sobre la multitud y, otro, en Río de Janeiro, en el cual un hombre tenía una bomba de fabricación casera. A partir de esos episodios, Lula comenzó a usar chaleco antibalas.
"Vivimos en una sociedad permeada por la violencia extrema y por el miedo", comentó el presidente del Foro de Seguridad Pública, Renato de Lima.
Para Mónica Sodré, directora de Raps, la encuesta es positiva porque arroja que casi el 90% ve con buenos ojos el sistema electoral.
Encuestadores amenazados
También, empleados del Instituto Datafolha, del diario Folha de Sao Paulo, denunciaron amenazas de muerte durante la encuesta en varios estados, sobre todo en polos agroganaderos como Goiás. Río Grande do Sul, Santa Catarina y Mato Grosso. Los encuestadores denunciaron que son llamados "comunistas" y son filmados mientras trabajan. Esto se da en medio del constante ataque a Datafolha que realiza Bolsonaro y varios de sus ministros, que consideran que la empresa miente en contra del mandatario de ultraderecha, que ocupa el Palacio del Planalto desde 2018.
La semana pasada, el sondeo del instituto Ipec para la TV Globo indicó que Lula cuenta con una intención de voto de 46% para el 2 de octubre, frente al 31% de Bolsonaro. Contando los votos válidos (sin blancos ni anulados), el líder del PT vencería con el 51%.
