Perú busca reparaciones económicas por su mayor desastre ecológico

lunes, 29 de agosto de 2022 · 08:30

La petrolera española Repsol y otras empresas acusadas del derrame de unos 11 mil barriles de crudo en Lima a principios de año quedaron expuestas a pagar compensaciones por hasta 4.500 millones de dólares, después de que un tribunal peruano admitiera esta semana una demanda en su contra, en un desastre ambiental del que aún se sienten sus consecuencias.

Repsol y las supuestas corresponsables, como la aseguradora española Mapfre, la naviera italiana Fratelli D'Amico y la refinería peruana La Pampilla, tienen ahora un mes para rendir descargos, o serán declaradas rebeldes.

El que fuera descrito en Naciones Unidas como el mayor desastre ambiental en la historia de Perú ocurrió el 15 de enero, cuando, según investigaciones, operarios incurrieron en negligencias al descargar petróleo desde el barco italiano Mare Doricum a La Pampilla. "Personas naturales y jurídicas que giran en el entorno se vieron afectadas, así como la población que no pudo hacer uso y disfrute de espacios naturales públicos", justificó Julián Palacín, presidente del Instituto de Defensa de la Libre Competencia y la Propiedad Intelectual (Indecopi), organismo estatal que se encarga de la demanda.

Esa tarde se detectó una mancha de petróleo frente a las playas de Callao, ciudad aledaña a Lima, que se extendió pronto por la zona, contaminando el mar y las playas y matando a miles de especímenes marinos en una franja que al final abarcó cerca de 1,8 millón de kilómetros cuadrados.

El mar de Callao y del norte de Lima se tornó negro, espeso y asesino, y los expertos advirtieron que la huella se mantendría por años. Las imágenes de animales muertos o agonizantes bajo gruesas capas de petróleo estremecieron al mundo.

Miles de pescadores artesanales que devengan su sustento de esa zona quedaron en la calle, así como comerciantes que trabajaban en la playa. En total, se estima que unas 700 mil personas se vieron afectadas de alguna manera.

Siete meses después y tras los trabajos de limpieza iniciales, las consecuencias del derrame se mantienen en buena parte, según los estudios. De acuerdo al Ministerio de Ambiente, 19 playas siguen contaminadas por hidrocarburos, en tanto que Palacín indicó que hay 25 playas en las que están vivas las consecuencias negativas, citando un informe del estatal Organismo de Evaluación y Control Ambiental.

Repsol y sus socios son apuntados no solo por el accidente, sino por su posterior reacción, que presuntamente tiende a restarle importancia a lo ocurrido y no asumir la parte real de la responsabilidad en la recuperación ambiental y la indemnización de los damnificados. En ese marco, Indecopi manejó una demanda que busca recuperar 3.000 millones de dólares por los desastres directos y 1.500 millones por "daño moral" a los consumidores y usuarios de la zona, montos que mantendrá o variará la Justicia.