Por los abusos a indígenas en internados
Una visita del Papa marcada por el perdón
Francisco llegó a Canadá y estará seis días. Es a raíz de lo ocurrido entre fines del XIX y la década de 1990 en escuelas residenciales manejadas por la IglesiaEl Papa Francisco llegó ayer a Canadá para iniciar una visita de seis días que estará marcada por el pedido de perdón a los pueblos indígenas por los abusos cometidos en internados manejados por la Iglesia entre fines del siglo XIX y la década de 1990, durante la que se encontrará con familiares y sobrevivientes de las denominadas escuelas residenciales.
Desde hoy y hasta el viernes, el Papa mantendrá encuentros con representantes de los pueblos Métis, First Nations e Inuit, que sufrieron todo tipo de abusos en las escuelas residenciales financiadas por el Estado canadiense y gestionadas en algunos casos por instituciones de la Iglesia católica y de otros grupos cristianos.
En su primera actividad en suelo canadiense, el Papa fue recibido por el premier Justin Trudeau y por representantes de los grupos indígenas, que le dedicaron canciones típicas en la ceremonia de bienvenida en el hangar principal del aeropuerto. Durante la ceremonia de recepción, el Papa saludó y besó la mano de una de las sobrevivientes de los internados, Alma Desjarlais, parte del pueblo Frog Lake de los First Nationd y esposa del gran cacique Greg Desjarlais, jefe de una de las confederaciones indígenas y que también saludó al Papa con sus atuendos.
Durante la gira, Francisco, de 85 años y aún en recuperación por los dolores en su rodilla derecha que lo obligarán a hacer algunos desplazamientos en silla de ruedas, recorrerá casi 20 mil kilómetros y, a la vez, visitará Québec e Iqaluit.
La presencia del Papa en suelo canadiense es uno de los 94 pedidos explícitos que reclamó en 2015 la Comisión para la Verdad y la Reconciliación (TRC, en Inglés) que, con participación de representantes indígenas, instituyó el Gobierno canadiense para documentar la historia de sufrimientos en los internados.
“El llamado a la acción 58 pide que el Papa emita una disculpa a los sobrevivientes, sus familias y comunidades por el papel de la Iglesia Católica Romana en el abuso espiritual, cultural, emocional, físico y sexual de los niños de los First Nations, Inuit y Métis en la administración de las escuelas residenciales”, plantearon voceros de la TRC.
Para los responsables de la Comisión, “esta visita y disculpa son un primer paso simbólico en el camino de la sanación y la reconciliación, pero la Iglesia Católica debe seguir esta visita con una acción sincera, significativa e inmediata para reparar y poner fin al daño continuo cometido por las instituciones dentro de la Iglesia”, plantearon.
