Guerra en Ucrania - Fuerte bombardeo ruso
Decena de muertes tras el ataque a un shopping
Un misil disparado por Rusia alcanzó ayer un centro comercial en una ciudad del centro de Ucrania, donde mató al menos a 11 personas e hirió a otras 56, en uno de los ataques contra un objetivo no militar más mortífero de todo el conflicto.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo que el número de víctimas por el ataque en la ciudad de Kremenchuk era “inimaginable”, y citó informes de que había más de mil civiles en el interior del shopping en el momento del ataque.
Videos filmados desde el estacionamiento mostraban el complejo de dos pisos envuelto en enormes llamaradas, de las que salían grandes nubes de humo negro. En otro video, civiles ayudaban a cargar una camilla en una ambulancia.
Además, ocho civiles murieron ayer en un ataque ruso en la oriental ciudad de Lisichansk y cuatro más en la norteña Járkov, dijeron autoridades.
En Kremenchuk, una ciudad industrial de 217 mil habitantes de la provincia de Poltava, sobre el río Dniéper, se ubica la mayor refinería de petróleo de Ucrania.
El gobernador de Poltava, Dmytro Lunin, dijo que 11 personas murieron y 56 resultaron heridas en el ataque al shopping, en el que había más de mil visitantes.
Zelenski enfatizó por Twitter que el objetivo atacado “no representaba una amenaza para el ejército ruso” y no tenía “valor estratégico”, al tiempo que acusó a Rusia de sabotear “los intentos de la gente de vivir una vida normal”.
Otro bombardeo ruso mató ayer a cuatro personas e hirió a 19 más en la norteña ciudad de Járkov, dijo el gobernador de la provincia del mismo nombre, Oleg Sinehubov, sin dar más detalles.
Los ataques llegan con la guerra ya en su quinto mes y en medio de esfuerzos de las potencias aliadas de Ucrania de mantener la unidad de acción en la entrega de armas a Kiev y la adopción de sanciones contra Rusia por la invasión, pese al descalabro económico mundial provocado por el conflicto.
Reunidos en Alemania, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y los demás líderes del Grupo de los Siete (G7) se comprometieron ayer a apoyar "el tiempo que sea necesario", en términos humanitarios, diplomáticos y militares, a Ucrania, y prometieron más sanciones contra Rusia.
En una intervención telemática ante la cumbre del G7, Zelenski instó al G7 a "hacer lo máximo" posible para terminar antes de fin de año la guerra y evitar "la dureza del invierno".
A la cumbre del G7, le seguirá hoy otra de la OTAN en Madrid, en la que Biden y los otros líderes de los 30 países aliados acordarán reforzar el apoyo militar a Ucrania.
El canciller ucraniano, Dmytró Kuleba, dijo que la respuesta de las potencias al ataque contra el shopping de Kremenchuk debía ser "más armas pesadas para Ucrania, más sanciones contra Rusia y más compañías abandonando Rusia".
"Rusia es una desgracia para la humanidad y debería enfrentar las consecuencias", escribió Kuleba en Twitter.
El bombardeo es de los más letales contra un objetivo civil desde el inicio del conflicto.
En marzo, otro contra un teatro de la ciudad de Mariúpol dejó unos 300 muertos, según estimaciones de autoridades locales. Unas 60 personas murieron por el impacto de un misil en una estación de trenes de Kramatorsk en abril.
El domingo, Rusia lanzó ataques contra Kiev, la capital de Ucrania, y adujo que fue contra una fábrica de misiles cercana a los edificios.
Rusia controla más de 95% de Lugansk y cerca de la mitad de Donetsk.
