BRASIL - El expresidente lanzó su candidatura en busca de volver al Gobierno nacional

Lula, para “enfrentar el odio, la discriminación y la exclusión”

Realizó el acto de lanzamiento de su campaña, teniendo como vice a un exadversario. Las encuestas lo colocan como el favorito

Luiz Inácio Lula da Silva, el expresidente de Brasil, lanzó ayer su candidatura a las elecciones presidenciales, en un marco festivo para el exmandatario, al que todas las encuestas le sonríen colocándolo como el favorito.

Desde un centro de convenciones de Sao Paulo, rodeado de cientos de militantes, Lula dijo que se trata de “un momento muy especial” en su vida, especial “por contar con ustedes, por haber conseguido por primera vez juntar todas las fuerzas políticas progresistas en torno” a su campaña.

“Tenemos una causa: restaurar la soberanía de Brasil”, declaró el exmandatario, y sostuvo que el Gobierno de Jair Bolsonaro está desmontándola, “destruyendo las políticas públicas de millones de brasileños”.

A Lula lo acompaña en la fórmula su adversario en las elecciones de 2006, el exgobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin, dirigente liberal, ferviente católico, quien participó del acto del sábado de manera virtual por haber contraído coronavirus.

“Cuando Lula me extendió la mano, vi en ese gesto mucho más que una señal de reconciliación entre dos adversarios históricos, vi un llamado a la razón”, dijo Alckmin. “Vamos a probar que la economía y la justicia social no son cosas opuestas”, manifestó.

Las encuestas en el país vecino otorgan al líder del progresista Partido de los Trabajadores (PT) una intención de voto del orden del 45%.

El actual presidente, Bolsonaro, referente de la extrema derecha, tendría un 30%.

Las elecciones de presidente se realizarán el 2 de octubre.

Lula, el popular expresidente que estuvo preso acusado de haber recibido un lujoso departamento en un caso de corrupción, proceso luego anulado, aspira a volver al máximo sillón del Ejecutivo, en el que estuvo desde 2003 hasta 2010.

Para eso, ha sumado a su frente a todas las fuerzas progresistas, con la intención de generar un frente lo más amplio posible, capaz de enfrentar a los partidos de derecha y ultraderecha que están con Bolsonaro, quien intentará continuar conduciendo la enorme nación.

La coalición liderada por Lula se denomina “Vamos juntos por Brasil”.

El exmandatario apareció con traje, sin corbata, con una enorme bandera de Brasil de fondo y efectuó un discurso en defensa de la soberanía de Brasil y del impulso social durante su administración.

“El grave momento que el país atraviesa nos obliga a superar eventuales diferencias. Queremos unir a los demócratas de todos los orígenes y matices para enfrentar la amenaza totalitaria, el odio, la discriminación, la exclusión que pesa sobre nuestro país”, señaló en un discurso que se extendió por más de 45 minutos, en el que dijo no tener deseos de venganza por los largos días que pasó preso.