Tras la masacre de Texas

Biden “sigue presionando” para endurecer la regulación de armas

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró ayer que va a "seguir presionando" por una regulación más estricta de la venta y tenencia de armas de fuego, tras la masacre ocurrida en Texas.

Biden, que visitó el domingo la localidad de Uvalde, en el estado de Texas, y pasó varias horas con los familiares de las víctimas del tiroteo que se saldó con 21 muertos, dijo que "el dolor era palpable", según la agencia de noticias AFP.

El mandatario demócrata escuchó durante su visita muchas voces que le pidieron: "¡Hagan algo!". A lo que respondió: "Lo haremos. Lo haremos".

"Siempre tuve la voluntad" de actuar sobre las armas, reafirmó el lunes a los periodistas, asegurando que "seguiría presionando" ante los congresistas.

"No tiene sentido poder comprar algo que dispara hasta 300 balas", añadió, en clara referencia al rifle semiautomático que portaba Salvador Ramos, el tirador abatido.

La Segunda Enmienda a la Constitución estadounidense, que permite la posesión de armas de fuego, "nunca fue absoluta", dijo el presidente, para afirmar que ciertas categorías de armamento fueron excluidas en su momento.

Congresistas demócratas y republicanos están en negociaciones para tratar de encontrar un acuerdo en este espinoso tema, sobre el que Biden no ha conseguido legislar hasta ahora.

Biden resaltó ayer que no estaba participando de estas discusiones, pero que creía "que las cosas se pusieron tan serias que esto hace que todo el mundo se vuelva más racional al respecto".

El 24 de mayo, 19 niños -de entre 9 y 11 años- y dos maestras fueron asesinados en la escuela primaria Robb, en Uvalde, cuando un joven de 18 años les disparó.