Impresionante temporal en el noreste de Brasil

Decenas de muertos y desaparecidos por los deslaves y aludes en Pernambuco

La cifra de muertos por las lluvias, aludes e inundaciones que se registraron durante el pasado fin de semana en el estado de Pernambuco, en el noreste de Brasil, ascendió a 44, mientras que otras 56 personas se encuentran todavía desaparecidas, informó ayer el ministro de Desarrollo Regional brasileño, Daniel Ferreira.

El área más impactada es Recife, capital de Pernambuco, y su región metropolitana. En esa zona se registraron escenas desesperantes, con morros (cerros) desintegrándose por las fuertes lluvias, arrastrando casas en las favelas.

Sin embargo, también barrios de clase media y clase alta, como Boa Viagem o Pina, todavía siguen afectados por las inundaciones, al punto que los principales shoppings de Recife debieron cerrar a raíz del ingreso del agua a sus instalaciones.

"Hasta este domingo (por ayer), llevamos contabilizados 44 muertos, 56 desaparecidos, 25 heridos y 4.490 evacuados", explicó en una conferencia de prensa el ministro Ferreira, a la vez que apuntó que unas cinco mil familias perdieron sus viviendas. Mientras que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometió visitar el estado de Pernambuco el lunes para interiorizarse de la tragedia.

La lluvia registrada desde el miércoles último en parte de la región noreste de Brasil afecta también a otros estados vecinos, como Alagoas. El Ejército, los bomberos y vecinos buscaron ayer entre los escombros y el lodo a personas desaparecidas.

La TV Globo mostró el caso del joven Luiz Estevao Aguiar, quien perdió a 11 familiares, de Jardim Monte Verde, entre Recife y el municipio vecino de Jabotao de Guararapes, donde está ubicado el aeropuerto internacional de Pernambuco, uno de los estados más pujantes del noreste de Brasil y uno de los más importantes puntos turísticos del país.

"Perdí a mi hermana, a mi cuñado y, en total, a 11 familiares. Esto nadie se lo esperaba", dijo el joven en una entrevista, al comentar cómo un alud destruyó la favela donde vivían sus familiares.

Brasil está registrando en Pernambuco una tragedia vinculada a las lluvias y a los deslizamientos de tierra, la segunda a gran escala de 2022. El 15 de febrero, en la ciudad de Petrópolis, en la sierra de Río de Janeiro, las lluvias, aludes e inundaciones provocaron 233 fallecidos.