Conflicto Rusia-Ucrania
Negociaciones en el centro del combate
El jefe de Estado de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo estar dispuesto a aceptar al menos dos de las reglamentaciones impuestas por Rusia con la condición de que retiren las tropas de su territorio. De todas maneras, el Kremlin se mostró reacio y dijo que es “poco probable”.
Con la expectativa centrada en las negociaciones y gran parte del Ejército ucraniano desplegado en el este, arrancó ayer una semana que puede ser clave en la guerra entre Rusia y Ucrania, a la espera de una nueva ronda en Estambul, Turquía, que se fijó para ayer, pero que en realidad se iniciará a las 10 de hoy.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, informó que las delegaciones llegaron efectivamente durante la víspera.
En la anterior ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania, celebrada en Antalya, Turquía, el 10 de marzo pasado, no se logró ningún avance importante.
Por su parte, el canciller ruso, Serguei Lavrov, destacó que Kiev “quiere crear una apariencia de que se llevan a cabo negociaciones, pero a Moscú le resulta imprescindible esta vez que haya un resultado, y por eso lo más importante ahora es dejar de fomentar esa conducta de los ucranianos”.
Una de las condiciones para el Kremlin, especificó Lavrov, es “poner fin a los asesinatos de civiles en Donbass”, la región oriental de Ucrania que alberga dos provincias rusoparlantes a las que, según Rusia, Ucrania reprimió en vez de dar ciertas condiciones de autonomía, como establecían los Acuerdos de Minsk, de 2014 y 2015.
Paralelamente, el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev, aseguró que Rusia no se plantea como objetivo el derrocamiento de las autoridades de Ucrania, sino “proteger a la población del genocidio, desmilitarizar y desnazificar Ucrania”.
