Ucrania - Sostienen que obligaron al repliegue de las fuerzas rusas

Nuevos bombardeos en Kiev y Mariúpol

Putin anunció que, a partir de ahora, su país exigirá el pago en rublos del gas que vende a las naciones que considera hostiles
jueves, 24 de marzo de 2022 · 08:41

Nuevos bombardeos de las fuerzas rusas golpearon ayer Kiev y la sitiada ciudad portuaria de Mariúpol, aunque Ucrania sostiene que las tropas enviadas por el Kremlin se vieron obligadas a replegarse en varios puntos de un conflicto en el que Estados Unidos acusó a Moscú de "cometer crímenes de guerra".

La capital ucraniana abandonó ayer el toque de queda de 35 horas decretado el lunes, después de que un ataque ruso destruyera un centro comercial y causara al menos ocho muertos.

También fue bombardeado un barrio residencial de Kiev, situado a cinco kilómetros del frente, donde las autoridades no reportaron víctimas, pero sí importantes daños materiales, según la agencia AFP.

En tanto, el Ministerio ruso de Defensa reportó algunos avances en el sureste de Ucrania y aseguró haber atacado "infraestructura militar" en todo el país.

Kiev y sus aliados, por su parte, sostienen que las tropas rusas han sufrido cuantiosas bajas, están mal equipadas y son incapaces de realizar operaciones complejas.

Por primera vez, las fuerzas ucranianas dieron señales de estar a la ofensiva, tras recuperar un poblado cercano a Kiev y atacar a las fuerzas rusas en el sur del país.

La localidad sureña de Mikolaiv, considerada como el último escudo antes de Odesa, continúa siendo escenario de intensos combates, pero sus habitantes dijeron estar decididos a defenderla.

La situación es particularmente dramática en la estratégica Mariúpol, una de las ciudades más devastadas por la guerra, que desde hace más de tres semanas está bajo asedio y bombardeo ruso.

Las fuerzas ucranianas reportaron combates "pesados" en tierra con la infantería rusa, luego de que el lunes se negaran a acatar un ultimátum de Moscú para rendirse.

En tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que un grupo que iba por una ruta humanitaria pactada con Rusia hacia Mariúpol fue "simplemente capturado por los ocupantes", informó la agencia de noticias Europa Press.

En ese sentido, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, anunció ayer que el Gobierno de Estados Unidos llegó a la conclusión de que Rusia cometió "crímenes de guerra", tras "documentar y evaluar" pruebas de ataques deliberados a civiles durante la invasión.

Según indicó el consejo municipal de Mariúpol en Telegram, un total de cerca de 45 mil residentes de la ciudad fueron evacuados.

Sin embargo, casi 100 mil personas más permanecen en la ciudad "en condiciones inhumanas, bajo bloqueo, sin comida, sin agua, sin medicamentos y bajo bombardeo constante", dijo Zelenski.

Antes de la guerra, Mariúpol, a orillas del mar de Azov, tenía 430 mil habitantes.

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer, llegó ayer a Moscú para “continuar las discusiones humanitarias con las autoridades rusas”, anunció el organismo en un comunicado.

Mariúpol es clave para Rusia por servir de puente terrestre entre las fuerzas rusas en Crimea, en el suroeste, y los territorios bajo control ruso en el norte y este.

Las agencias de la ONU estiman que cerca de 3 mil personas murieron violentamente en esa ciudad, aunque advierten que podrían ser muchas más, dado que se desconoce el balance real.

Mientras prosiguen los combates en el terreno, las negociaciones entre las partes continúan con algunos avances.

Pero, según el canciller ruso, Serguei Lavrov, las conversaciones con Kiev son "difíciles" porque "la parte ucraniana cambia constantemente de posición".

El principal negociador ucraniano, Mijailo Podoliak, también admitió que las negociaciones son "difíciles", según él, porque "la parte ucraniana tiene posiciones claras y de principio".

 

El gas, en rublos

En paralelo, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció que, a partir de ahora, su país exigirá el pago en rublos -la divisa nacional- del gas que vende a las naciones que considera hostiles, incluyendo las de la Unión Europea (UE), y dio a las autoridades una semana para aplicar el nuevo sistema, que busca contrarrestar las sanciones.

La medida fue rechazada por Alemania, cuyas importaciones de gas provienen en un 55% de Rusia, que la consideró como una "ruptura de contrato".

La principal economía europea está tratando de reducir rápidamente su dependencia mediante la contratación de otros proveedores y el pasado fin de semana firmó un acuerdo con Qatar, importante exportador de gas licuado, para un "suministro de gas a largo plazo".

En este marco, se produjo la renuncia más relevante en el Kremlin tras el inicio de la guerra: el enviado especial de Rusia para el Desarrollo Sostenible, Anatoli Chubais, dejó su cargo. Moscú atribuyó la decisión a "un asunto personal".

Valorar noticia

100%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia