Elecciones en Costa Rica
Figueres y Chaves definen en abril
El próximo 3 de abril, el expresidente José María Figueres, del Partido de Liberación Nacional, de centro y de centroizquierda, quien obtuvo poco más del 27% de los votos en primera vuelta, y el economista Rodrigo Chaves, del Partido Progreso Social Democrático, centrista, con más del 16%, competirán en el balotaje por la presidencia de Costa Rica.
Si Figueres, expresidente de la República 1994-1998 -hijo del presidente José Figueres Ferrer, que abolió el Ejército-, cuya administración fue polémica por seguir políticas propias del Consenso de Washington, fue señalado de estar involucrado en un escándalo de corrupción en el caso ICE Alcatel de 2004, Chaves, que tuvo un paso fugaz como ministro de Hacienda del gobierno actual, es un exfuncionario del Banco Mundial que fue sancionado por esa entidad por un “patrón de comportamiento inapropiado no deseado” de miradas acaso lascivas e invitaciones solo sociales (es decir, nunca acoso sexual).
Un padrón de 3,5 millones de votantes tuvo que elegir ayer, entre decenas de candidatos de 38 partidos.
Esta oferta electoral sin precedentes del domingo resultó de cierto modo desatinada: una sola boleta, con 25 fórmulas presidenciales, de las cuales, salvo escasas excepciones, se presentó una mayoría de candidaturas personalistas, caudillismos de papel y de Internet sin alta cohesión ni sustento ideológico, lo que acrecentó la indecisión ciudadana hasta último momento.
Si bien se observó una gran afluencia de votantes, a la hora de emitir el sufragio sobrevino la frustración, porque se registró un 40% de abstenciones, el mayor en la historia electoral del país.
