Protesta de camioneros contra la vacuna obligatoria para cruzar a Estados Unidos
Caos en la frontera de Canadá
Miles de manifestantes se unieron a la protesta iniciada por los camioneros (foto) durante el fin de semana y paralizaron Ottawa, la capital de Canadá. Los transportistas se hacen llamar “Tren de la libertad” (“Freedom Convoy”) y reclaman el fin de la obligatoriedad de estar vacunados para trasponer la frontera entre ese país y Estados Unidos.
La Policía inició investigaciones después de varios incidentes, incluida la aparición de banderas con esvásticas e imágenes de una mujer bailando sobre la tumba de un soldado desconocido.
La ministra de Defensa, Anita Anand, dijo que los incidentes fueron “más que reprochables”; mientras que la Policía, en Ottawa, expresó, en una publicación en Twitter, que se estaban llevando a cabo “varias” investigaciones sobre la “profanación” de varios monumentos en la ciudad capital, así como el “comportamiento amenazante, ilegal e intimidatorio hacia la Policía, como así también contra trabajadores de la ciudad y otras personas, a lo que se sumaron daños vehículos en el cuadro urbano”.
En otras partes de la ciudad, los camioneros bloquearon las calles alrededor del edificio del Parlamento de Canadá y el alcalde de Ottawa, Jim Watson, dijo que algunos manifestantes habían acosado al personal en un comedor de beneficencia, exigiendo comida gratis después de que los restaurantes los rechazaron por negarse a cumplir con los mandatos de mascarillas en los interiores.
A tal punto llegó la protesta que el propio primer ministro Justin Trudeau y su familia también abandonaron su casa en Ottawa durante el pasado fin de semana por motivos de seguridad.
Alrededor del 90% de los 120 mil camioneros transfronterizos de Canadá ahora están vacunados en línea con la población adulta del país.
Trudeau llamó a los manifestantes “una pequeña minoría marginal” durante una conferencia de prensa a principios de esta semana, pero la líder conservadora Erin O’Toole se reunió con algunos de los manifestantes y se pronunció a favor del derecho a la manifestación pacífica, aunque criticó a los “individuos que profanan” los monumentos conmemorativos en Ottawa.
