Auge de contagios de COVID-19 en China
Colapsan hospitales y crematorios: pronostican dos millones de muertes
Solo el martes pasado se contagiaron 37 millones de residentes chinos(Edición impresa). La Comisión Nacional de Salud confirmó que China ya no publicará las cifras diarias de casos y muertes por COVID-19, en un contexto de creciente preocupación por el auge de contagios que ha precipitado el colapso de los crematorios y los centros de salud.
En efecto, los crematorios del país están en plena actividad desde que China abandonó las restricciones de COVID cero. "A partir de hoy (por ayer), ya no publicaremos información diaria sobre la epidemia", comunicó el organismo, sin explicar las causas de la nueva medida implementada. El fin del confinamiento estricto, combinado con la curva de contagios en aumento incontrolable, volvió prácticamente imposible detectar el número de casos.
Reacciones adversas
La población en China recibió con desencanto la reciente normativa, a raíz de la gran discrepancia que perciben entre las estadísticas oficiales y las infecciones dentro de sus familias y círculos sociales.
"Finalmente, están despertando y dándose cuenta de que ya no pueden engañar a la gente", expuso un ciudadano en la red social Weibo.
En sintonía con dicha declaración, otro usuario opinó: "Esta era la mejor y más grande oficina de fabricación de estadísticas falsas del país".
Si bien los medios estatales han ignorado en gran medida la enorme cantidad de fallecidos que llegan a los crematorios, hasta cierto punto han sostenido que los hospitales están bajo presión por la afluencia de pacientes y la escasez de medicamentos contra la fiebre.
Las estadísticas oficiales también fueron cuestionadas por el nuevo cambio metodológico, según el cual solo las personas que han muerto directamente por insuficiencia respiratoria relacionada con COVID se contabilizan como muertas por el virus. A medida que China se enfrenta a su primera ola nacional de COVID-19, las salas de emergencia en pequeñas ciudades y pueblos de todo el país afrontan con serias dificultades la coyuntura actual.
"No pueden quemarlos a todos"
Mientras la población china desconfía de las cifras anunciadas, un trabajador de una funeraria confirmó a los periodistas que los crematorios estarían colapsados por la cantidad de muertos: "Trabajan día y noche, pero no pueden quemarlos a todos".
Con el fin de facilitar que los pacientes con fiebre reciban el tratamiento médico adecuado y garantizar las necesidades médicas de los residentes, algunos hospitales en Beijing han establecido clínicas de fiebre improvisadas en gimnasios para brindar servicios de atención inmediata que abarcan diagnóstico, emisión de recetas y dispensación de medicamentos.
Los expertos han pronosticado entre un millón y dos millones de muertes en China el próximo año, y la Organización Mundial de la Salud encendió las alarmas tras afirmar que la forma de contar de Beijing "subestimaría el verdadero número de muertos".
Según las estadísticas, hasta 250 millones de personas contrajeron Covid en los primeros 20 días de diciembre en China, de acuerdo con estimaciones de las autoridades sanitarias del país.
Solo el martes pasado las estadísticas incluyeron a 37 millones de personas que se habrían infectado, es decir, alrededor del 2,6% de la población del país.
El Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades sostuvo que, a esta altura, el 18% de la población se contagió, después de que Beijing anunció el cambio en su controvertida política de COVID cero el mes pasado.
Morgues y hospitales llenos
Los hospitales se han visto superados el último mes y las morgues se han llenado, a pesar de que las cifras oficiales sugerían que los casos estaban disminuyendo debido a la suspensión de los testeos.
En el suroeste de Beijing, los hospitales están desbordados a tal punto que las unidades de cuidados intensivos rechazan las ambulancias, los familiares de los enfermos buscan desesperadamente camas abiertas y los pacientes se distribuyen desplomados en los bancos de los pasillos de los hospitales, en algunos casos tirados en el suelo por falta de camas.
Yao Ruyan, cuya anciana suegra se enfermó hace una semana, peregrinó de hospital en hospital, solo para recibir negativas una y otra vez, informó una agencia internacional.
"Estoy furiosa", expresó Yao, mientras lloraba de impotencia y sostenía las radiografías pulmonares del hospital local.
"No tengo muchas esperanzas", advirtió luego de corroborar las salas llenas de los distintos centros de salud visitados. "Ella está teniendo dificultad para respirar".
