Arrojaron piedras contra la Fiscalía en Apurímac y sobrevino la represión
Crece la protesta en Perú: hubo 20 heridos y exigen elecciones y la libertad de Castillo
Millares de personas que no quieren a la presidenta sustituta y tampoco al congreso protestaron ayer en Cajamarca, Arequipa, Tacna, Andahuaylas, Huancayo, Cusco y PunoManifestantes atacaron a piedrazos una Fiscalía y se enfrentaron con la Policía en una ciudad del sur de Perú para exigir nuevas elecciones tras la destitución del expresidente Pedro Castillo. Las autoridades dijeron que hubo 20 heridos.
“Enfrentamiento entre población y Policía dejo 16 personas y cuatro policías heridas/os” en la ciudad surandina de Andahuaylas, en la región Apurímac, informó la Defensoría del Pueblo a través de Twitter.
Los manifestantes usaron hondas y piedras para atacar el local de la Fiscalía de la ciudad, mientras que la Policía repelió el ataque con gases lacrimógenos, dijo la Defensoría.
“Hacemos un llamado a la calma ante los hechos que se vienen registrando en Andahuaylas”, dijo la Policía nacional en un comunicado.
“Pedimos a la población que hace uso de su derecho a protestar. Rechazamos cualquier acto de violencia que ponga en riesgo la integridad del ser humano”, agregó la nota.
De la región de Apurímac es oriunda la nueva presidenta peruana, Dina Boluarte, quien asumió la presidencia luego que Castillo fuera destituido el miércoles pasado luego de haber ordenado disolver el Congreso para gobernar por decreto, después de meses de enfrentamiento con el Legislativo, dominado por la oposición de derecha.
La detención de Castillo
Castillo, un maestro rural de 53 años que llegó al poder en julio de 2021, fue detenido por su propia escolta mientras se dirigía a la Embajada de México a solicitar asilo y fue puesto el jueves en prisión preventiva por siete días.
La Fiscalía lo acusa de rebelión y, de ser hallado culpable, enfrentaría entre 10 y 20 años de prisión.
En Lima, cientos de partidarios de Castillo marcharon por el centro histórico de la capital hacia el Congreso convocados por colectivos de izquierda en una manifestación que congregó menos gente que en días previos.
“Estamos protestando porque tienen a nuestro presidente secuestrado, queremos su libertad”, dijo Rosa Gutiérrez, una mujer peruana de 60 años.
“Esta señora (por Boluarte) es una usurpadora, está ocupando el lugar del presidente Castillo, por ambición (lo) traicionó”, expresó por su parte Ruth Orihuela, de 46 años.
En el resto del país, los bloqueos de carreteras continuaron por tercer día en las zonas surandinas donde Castillo goza del mayor apoyo. Sin embargo, los manifestantes no han crecido en número.
En las regiones de Ica y Arequipa continuaban bloqueados varios tramos de la Panamericana, la principal carretera que atraviesa el país de norte a sur, dejando varados a decenas de colectivos y camiones de carga.
Los sucesos provocaron que la Policía anunciara la suspensión de vacaciones y permisos de su personal hasta “nueva orden”.
Más protestas y paro
Las protestas contra el nuevo gobierno de Perú crecieron ayer en el interior del país con manifestaciones y la convocatoria a un paro nacional contra la flamante presidenta, exigiendo su renuncia y la convocatoria a nuevas elecciones.
Miles de personas se movilizaron por calles de Cajamarca, Arequipa, Tacna, Andahuaylas, Huancayo, Cusco y Puno, según imágenes difundidas por las televisoras locales.
Mientras tanto, gremios agrarios y organizaciones campesinas e indígenas anunciaron un “paro indefinido” a partir de mañana, sumándose a los pedidos de cierre del Congreso, adelanto de elecciones y una nueva Constitución, según un comunicado del Frente Agrario y Rural del Perú.
En Lima, el partido izquierdista Perú Libre convocó a una movilización desde la histórica Plaza San Martín, epicentro de las manifestaciones políticas en Perú. Lima siempre le dio la espalda a Castillo, un maestro rural y líder sindical sin contacto con las élites, mientras que las regiones andinas se han identificado con él desde las elecciones de 2021.
¿Qué hará Boluarte?
Boluarte formó gobierno el sábado pasado con un perfil independiente y técnico y con el exfiscal Pedro Ángulo como primer ministro.
“Hasta ahora la presidenta no ha sido clara en lo que es la gran pregunta: ¿estamos en un gobierno de transición o estamos ante una autoridad que pretende quedarse hasta 2026?”, dijo la analista política Giovanna Peñaflor.
La demanda de nuevas elecciones se asocia con un abrumador rechazo al Congreso: según sondeos de noviembre, 86% de los peruanos desaprueban al parlamento.
Boluarte no descartó el viernes último llamar a elecciones anticipadas en busca de una salida pacífica a la crisis política, e instó a la calma a la población.
¿Drogado?
Mientras tanto, crecía la polémica en torno a la versión de un exjefe de Gabinete y del abogado de Castillo de que el expresidente estaba dopado al leer el mensaje en el que anunció su fallida intentona golpista.
En una supuesta carta que habría redactado en prisión, Castillo sostiene que un médico y enfermeras “camuflados” y una fiscal “sin rostro” (encapuchada) lo “obligaron” a sacarse muestras de sangre el viernes y sábado. Según dice en la misiva, se negó a colaborar porque temía por su seguridad.
El presidente del Instituto de Medicina Legal, Francisco Brizuela, confirmó que el exmandatario “se niega a que se le tome una muestra de sangre y una muestra de orina. Por lo tanto, la pericia (para saber si estaba drogado) no pudo haberse realizado”. Castillo también rechazó “una pericia psicológica y psiquiátrica”, agregó.
