Francia - Miles de personas salen a las calles en una tensa jornada de protesta por la inflación y la falta de combustible
Huelga general jaquea al Gobierno
La medida de fuerza podría extenderse si el presidente Macron no ofrece solucionesMiles de personas salieron ayer a las calles de París y de las principales ciudades de Francia en una jornada de paro general, convocada para reclamar un alza salarial que compense la inflación y defender el derecho a la huelga en las refinerías intervenidas por el Gobierno de Emmanuel Macron ante el desabastecimiento de combustible.
Más de 200 manifestaciones se registraron en todo el territorio, según anunció la CGT, uno de los gremios organizadores, en un comunicado.
La convocatoria, lanzada también por otros dos sindicatos y diversas organizaciones, afecta a funcionarios, comerciantes, estudiantes, trabajadores sanitarios, del sector de la energía y también de los transportes, entre otros.
"Pedimos un salario mínimo de 2.000 euros (1.970 dólares), que equivale a un aumento de 300 euros (295 dólares)", dijo en la radio RTL el secretario general de la CGT, Philippe Martinez, que abogó por ajustar también el resto de sueldos a la inflación.
No obstante, fue la controvertida decisión del Gobierno de obligar a trabajar al personal indispensable de refinerías en huelga lo que desató esta medida de fuerza.
La jornada de paro general se produjo tres días antes de las dos semanas de vacaciones escolares.
La movilización más importante se registró en París, donde se produjeron algunas tensiones al final de cortejo entre las fuerzas de seguridad y un grupo de personas vestidas de negro, que intentó erigir barricadas y lanzó proyectiles contra los agentes, reportó el diario Le Figaro.
"Hay que resistir. Todos los derechos están atacados. Si no hacemos nada, no logramos nada", dijo una auxiliar de enfermería de 53 años a la agencia de noticias AFP.
Otra colega, citada por el vespertino Le Monde, afirmó que solo tuvo cinco euros de aumento salarial en los últimos cinco años.
La capital y su área metropolitana fueron también las principales afectadas por las perturbaciones en el servicio de transportes, aunque fueron moderadas.
La CGT ya anunció una "continuación" de las protestas.
Francia, la segunda economía de la Unión Europea (UE), registró en septiembre la tasa de inflación armonizada más baja de la zona euro, un 6,2% anual, por debajo de otras economías como Alemania (10,9%), Italia (9,5%) y España (9,3%), según la Oficina Europea de Estadística (Eurostat).
Pero el clima social es tenso. El temor a perder poder adquisitivo fue la principal preocupación de los franceses durante las últimas elecciones y el llamado a ahorrar energía para evitar cortes en invierno enrarece el ambiente.
La guerra en Ucrania, junto a la respuesta de Moscú a las sanciones occidentales, disparó los precios de la energía y de los alimentos para hogares y empresas.
Además del alza salarial, los huelguistas piden un mejor reparto de los beneficios obtenidos por el gigante energético -más de 10 mil millones de dólares en el primer semestre de 2022-, un reclamo que entiende más de la mitad de los franceses.
