Coronavirus en Europa - Variante ómicron
Gobiernos entre la espada y la pared
El líder del opositor Partido laborista británico, Keir Starmer, tuvo que aislarse ayer tras dar positivo de coronavirus por segunda vez, mientras que el Gobierno admitió una "presión extrema" sobre los hospitales, luego de haber descartado nuevas restricciones e incluso relajar restricciones a los viajes desde el extranjero pese al fuerte brote por la variante ómicron.
En tanto, Gillian Keegan, secretario de Estado en el Ministerio de Salud, admitió la sobrecarga hospitalaria en una entrevista con la cadena BBC.
“En este momento están bajo una presión extrema por la variante ómicron, por el número de casos positivos y el incremento de las hospitalizaciones, y en este punto del año (invierno) en el que siempre están bajo una presión extrema”, señaló.
En tanto en Francia, el presidente Emmanuel Macron, generó críticas en el Parlamento y entre sus rivales al afirmar que “a los no vacunados, realmente los quiero joder. Así que lo vamos a seguir haciendo hasta el final. Esa es la estrategia”, sentenció el mandatario liberal durante una entrevista en el presidencial Palacio del Elíseo con la asistencia de un panel de lectores del periódico. El mandatario usó la polémica frase mientras el Parlamento debate acaloradamente una iniciativa de su Gobierno que solo permitiría a los inoculados acceder a sitios de ocio, como a restaurantes y lugares turísticos y en medio del furibundo brote de ómicron y de otro récord de contagios.
Asimismo, Alemania reportó ayer un fuerte incremento de casos de COVID-19 tras las fiestas y su ministro de Salud advirtió que se necesitan nuevas restricciones, mientras el país se prepara para otra ola de contagios por la variante ómicron.
La agencia nacional para el control y la prevención de enfermedades, el Instituto Robert Koch (RKI), informó que 58.912 personas dieron positivo al test de coronavirus en la última jornada, una cifra que triplica la reportada el miércoles de la semana anterior (18.869). "Desafortunadamente, el endurecimiento será necesario para enfrentar la seria ola que se avecina", expresó el ministro de Salud, Karl Lauterbach.
