Por las deportaciones inhumanas de EE.UU.
Renunció el enviado de Joe Biden a Haití
“No me asociaré con la decisión inhumana y contraproducente de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados y migrantes ilegales haitianos a Haití”, dijo el enviado especial del Departamento de Estado, Daniel Foote, en su carta de renuncia.
Las deportaciones masivas (foto superior) a Haití y la precaria y tensa situación que aún viven miles de migrantes de ese país caribeño en una zona fronteriza de Texas, sobre la vera del río Bravo, complican cada vez más al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien sufrió ayer un nuevo revés con la renuncia de su enviado especial a Puerto Príncipe.
Foote acusó a Washington de tener una política “profundamente defectuosa” con respecto a Haití y recordó al secretario de Estado, Antony Blinken, que el país antillano está “destrozado” debido a la pobreza, el crimen, la corrupción gubernamental y la carencia de recursos humanitarios.
“Sumida en la pobreza y rehén del terror”, la población haitiana “simplemente no puede soportar el flujo forzado de miles de migrantes que regresan y que carecen de comida, refugio y dinero sin provocar una nueva e inevitable tragedia humana”, escribió.
A su juicio, más impactos negativos en Haití tendrán consecuencias “calamitosas”, no solo para el país, sino también para Estados Unidos y el resto de países del hemisferio.
La renuncia del funcionario ocurrió luego de que el Gobierno demócrata empezara el domingo pasado a embarcar en aviones a ciudadanos haitianos que entraron a Texas desde México, para llevarlos de regreso a su país.
La situación en Haití, el país más pobre de América, se desestabilizó en los últimos meses tras el asesinato en julio del presidente Jovenel Moise y el devastador terremoto del 14 de agosto, que mató a más de 2.200 personas, hirió a otros 12.000 habitantes, destruyó unas 53.800 casas y dañó a otras 83.770 viviendas.
Tensión y terror
Más de 50 autos policiales, que trasladaban a más de un centenar de agentes, irrumpieron por orden del presidente Joe Biden en un campamento de migrantes haitianos en la localidad mexicana de Ciudad Acuña causando el terror (foto inferior).
La semana pasada, más de 15.000 inmigrantes -la gran mayoría haitianos- lograron atravesar la frontera y acamparon en la ciudad texana Del Río, lo que provocó que el servicio de vigilancia fronteriza de Texas embistiera contra el masivo flujo de migrantes que buscaban entrar ilegalmente y que el Gobierno estadounidense comenzara a enviar aviones llenos de ciudadanos haitianos de regreso a su país.
Según las últimas cifras oficiales, más de 208.000 migrantes fueron detenidos en agosto, lo que lleva a 1.300.000 el número de personas detenidas desde que Biden asumió en la Casa Blanca.
De ese total, unas 596.000 provenían del llamado Triángulo Norte -que integran El Salvador, Guatemala y Honduras- y más de 464.000, de México.
