Coronavirus en el mundo - Variante Delta
Australia se militariza para hacer cumplir las restricciones impuestas
El Gobierno de Australia sacó a las calles de la ciudad capital a unos 300 militares para que se cumplan las restricciones impuestas frente a la nueva ola de COVID-19 provocada por la variante Delta, que llegó a varias ciudades.
Los uniformados se sumaron a la Policía en tareas de controles por, al menos, seis semanas.
El objetivo es garantizar el "máximo cumplimiento" del confinamiento dictado en medio de un alto número de infecciones comunitarias del brote de la cepa originada en la India, detectada hace más de siete semanas en Sidney, donde se acumulan unos 3.700 casos locales y 15 fallecidos.
La operación, que durará seis semanas, "no debe suscitar preocupación", aseguró el ministro de la Policía de Nueva Gales del Sur, David Elliot, que calificó el despliegue de soldados como "normal".
Los soldados trabajarán desarmados bajo las órdenes de la Policía de Nueva Gales del Sur rastreando contactos, verificando que las personas con COVID-19 o considerados como contactos estrechos permanezcan en aislamiento, entre otras labores.
Estados Unidos, en problemas
En tanto, más estados y ciudades de Estados Unidos restablecieron la orden de usar barbijo y decretaron la vacunación obligatoria contra el coronavirus en algunas circunstancias en medio de un fuerte rebrote causado por la variante Delta que disparó las hospitalizaciones a niveles no vistos desde el año pasado.
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció ayer que desde el 16 de agosto se exigirá un certificado de vacunación para acceder a restaurantes, salas de espectáculos y gimnasios, con lo que su ciudad será la primera de Estados Unidos en crear un pase sanitario similar al ya adoptado, no sin polémicas, por algunos países de Europa.
El rebrote se atribuye a la mayor contagiosidad de la variante Delta y a la renuncia a vacunarse, tanto que el país recién alcanzó ayer, un mes después de lo pretendido, la meta del Gobierno de aplicar al menos una dosis al 70% de la población adulta.
En el sur del país, el Gobierno de Louisiana, uno de los estados con menor tasa de vacunación, ordenó anoche que todas las personas, vacunadas o no, usen tapabocas en todos los lugares públicos cerrados, incluyendo escuelas y universidades.
El presidente Joe Biden se había fijado como meta vacunar con una dosis al 70% de la población para el 4 de julio pasado.
Sin embargo, ahora ese nivel se considera insuficiente a tal fin ya que la variante Delta constituye más del 90% de los casos y es tan contagiosa que ha permitido un resurgimiento del virus con una fuerza inesperada.
Rebrote de COVID en Israel
Asimismo, el Gobierno de Israel informó ayer más de 3.000 casos de coronavirus en un día por primera vez desde marzo, en un momento en el que las autoridades están sopesando imponer nuevas restricciones a causa del aumento de los contagios durante las últimas semanas, un alza atribuida a la variante Delta.
El Ministerio de Salud israelí indicó en su balance, publicado a través de su página web, que durante las últimas 24 horas se registraron 3.818 positivos, lo que eleva el total a 881.282 casos, con 6.492 muertos.
Asimismo, el organismo resaltó que en estos momentos hay 22.345 casos activos en el país, incluidas 221 personas en estado grave -51 de las cuales están en estado crítico y 46 conectadas a respiradores-, informó la agencia de noticias Europa Press.
