Tras la masacre de ISIS en Kabul
Afganistán: aceleran las evacuaciones pese al temor a más ataques
Estados Unidos advirtió que podría haber más ataques como el de ayer en el aeropuerto internacional de Kabul antes del martes próximo. Los vuelos de evacuación se reanudaron hoyLos vuelos de evacuación de Afganistán se reanudaron hoy con renovada urgencia, un día después de que milicianos suicidas del Estado Islámico (EI) mataran a más de 100 personas, entre ellos 13 soldados estadounidenses, al atacar con bombas y fusiles a miles de desesperados afganos que huyen del país tras su toma por los talibanes.
Estados Unidos advirtió que podría haber más ataques como el de ayer en el aeropuerto internacional de Kabul antes del martes próximo, la fecha límite de la presencia de las tropas extranjeras en Afganistán tras su derrota en 20 años de guerra contra los talibanes.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo que aún había 5.400 personas dentro del aeropuerto y que continuará sus evacuaciones por aire "hasta el último momento", al tiempo que aclaró que este jueves hubo solo un atacante suicida (y una sola explosión) en una entrada del aeropuerto, y no dos como había dicho inicialmente.
Decenas de combatientes talibanes, con armas pesadas, patrullaban una zona a unos 500 metros del aeropuerto para impedir que la gente pudiera pasar más allá, informó la cadena de noticias BBC.
Se espera que muchos otros afganos salgan del país por sus fronteras terrestres, y el organismo de la ONU para los refugiados (Acnur) dijo que este año podría haber medio millón más de refugiados afganos "en el peor escenario".
La cifra de víctimas por los ataques se elevó a al menos 97 afganos muertos y 160 heridos, informó la cadena de noticias árabe Al Jazeera, que citó a su corresponsal en Kabul.
El canal de noticias estadounidense CBS News cifró los muertos en 170 y en 200 los heridos, citando a una fuente del Ministerio de Salud del depuesto Gobierno afgano.
Estados Unidos informó este jueves que 13 de sus soldados también murieron y 18 resultaron heridos en el atentado, la mayor pérdida militar estadounidense en Afganistán desde agosto de 2011.
