Para que las tropas permanezcan en Afganistán
Intensa presión internacional contra el presidente Biden
A seis días de vencer el plazo acordado con el gobierno Talibán para retirar las tropas de Afganistán, Joe Biden es presionado por otras potencias para que continúe en KabulCon el plazo para abandonar por completo a Afganistán acercándose y todavía miles de personas esperando ser evacuadas en el aeropuerto de la capital, Kabul, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está bajo intensa presión para mantener sus tropas un tiempo más en el país asiático.
La fecha límite es el 31 de agosto, acordada en un tratado con el Talibán antes de que el grupo recuperara casi todo el control de Afganistán.
El presidente Biden manifestó que su prioridad es cumplir el plazo con la esperanza de poder “proporcionar una evacuación segura a todos nuestros aliados afganos, asociados y afganos que pudieran ser objetivo (de represalias) por su asociación con Estados Unidos”.
Ayer, el mandatario estadounidense descartó la posibilidad de retrasar la retirada de las tropas más allá de la fecha convenida para concluir las operaciones de evacuación y abandonar Afganistán.
Pero el presidente está siendo presionado por varios flancos.
Aparte del peso de la opinión pública y las críticas políticas por el desenlace caótico que se ha visto en el aeropuerto de Kabul, los países aliados que participaron durante los casi 20 años de operativos en Afganistán, como el Reino Unido, le ruegan ahora que extienda el plazo para poder sacar sus propias tropas.
Mientras tanto, el portavoz del Talibán, Suhail Shaneen, declaró que no aceptarán una extensión de la misión de evacuación y que no cumplir el plazo fijado significaría la extensión de la ocupación de Afganistán.
“Informes desgarradores”
Mientras tanto, la ONU ha recibido “informes desgarradores y creíbles” sobre ejecuciones de civiles y restricciones a los derechos de las mujeres bajo el régimen talibán en Afganistán, declaró ayer la alta comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
“En particular, hemos recibido informes de graves violaciones del derecho internacional humanitario que tienen lugar en muchas zonas bajo el control efectivo de los talibanes”, dijo la expresidenta chilena.
“Incluyen, entre otros, ejecuciones sumarias de civiles y miembros fuera de combate de las fuerzas de seguridad nacionales afganas; restricciones a los derechos de las mujeres -incluido su derecho a circular libremente y el de las niñas a asistir a la escuela-; reclutamiento de niños soldados y represión de las protestas pacíficas y de la expresión de la disidencia”, agregó.
Bachelet continuó: “Mucha gente teme ahora las represalias de los talibanes contra quienes colaboran con el Gobierno o la comunidad internacional. Las personas que han trabajado en favor de los derechos humanos y la justicia o aquellos cuyo estilo de vida y opiniones se perciben simplemente como opuestos a la ideología talibán”.
“Hay graves temores por las mujeres, los periodistas y la nueva generación de líderes de la sociedad civil que han surgido en los últimos años. Las diversas minorías étnicas y religiosas de Afganistán también corren el riesgo de sufrir violencia y represión, teniendo en cuenta los patrones anteriores de graves violaciones bajo el gobierno talibán”, añadió.
Alemania propone una alianza contra el cambio climático
El Gobierno alemán acordó puntos claves para la fundación de una alianza internacional contra el cambio climático.
El objetivo de la iniciativa, propuesta por el ministro de Finanzas, el candidato socialdemócrata a la cancillería Olaf Scholz, es acelerar la aplicación del Acuerdo Climático de París y, al mismo tiempo, proteger las economías de los países que comprometen a sus empresas con los requisitos de protección del clima.
La propuesta es que los miembros de esta alianza se comprometan con el objetivo de limitar a 1,5 grado el calentamiento de la atmósfera estipulado en el Acuerdo de París y esforzarse por alcanzar la neutralidad climática a más tardar en 2050.
