Afganistán - Denuncian represión y muertes, pero no hay confirmación oficial de los hechos
Siguen las protestas en varias ciudades
Continúan evacuando extranjeros y afganos que no acuerdan con los talibanesManifestantes afganos desafiaron ayer al poder talibán y ondearon la bandera tricolor en manifestaciones desarrolladas en varias localidades del país, que fueron reprimidas violentamente por integrantes de la milicia radical cuyo gobierno enfrenta crecientes desafíos.
En Asadabad, capital de la provincia oriental de Kunar, afirman que los talibanes abrieron fuego contra grupos que marchaban ondeando el viejo emblema negro, rojo y verde, que los islamistas remplazaron por otra blanca con inscripciones de la fe islámica.
Testigos, citados por la red Al Jazeera (fundada por la familia real catarí) dijeron que dos personas resultaron muertas por la represión en esa ciudad, pero este dato no fue confirmado por ninguna fuente oficial.
Entretanto, un funcionario de la ONU advirtió sobre la grave escasez de alimentos en esta Nación de 38 millones de personas y destacó que los talibanes enfrentan los mismos problemas que el Gobierno civil al que desplazaron sin el nivel de ayuda internacional que tenía, consignó la agencia AFP.
Este hecho constituye un desafío para el nuevo poder político y militar afgano, que busca reprimir de inmediato cualquier disidencia, pese a sus promesas de moderación desde la última vez que impusieron un Gobierno draconiano en Afganistán.
En Kabul, en tanto, una enorme caravana de automóviles y personas cerca del aeropuerto portaban pancartas tricolor, que se está convirtiendo en un símbolo de desafío a los talibanes.
En la provincia de Khost, en el montañoso sureste, las autoridades islámicas instituyeron un toque de queda de 24 horas tras disolver otra protesta.
Mientras tanto, figuras de la oposición reunidas en Panjshir, la última zona del país que no está bajo el Gobierno de los talibanes, hablaron de lanzar una resistencia armada bajo la bandera de la Alianza del Norte, que se alió con Estados Unidos durante la invasión de 2001.
No estaba claro qué tan seria amenaza representa este grupo luego que los talibanes lograron controlar casi todo el país en cuestión de días por la escasa resistencia de las fuerzas afganas.
Mientras tanto, en el aeropuerto internacional de Kabul continuaron los vuelos de evacuación militar, según datos de seguimiento de vuelos, pero el acceso al aeropuerto siguió siendo difícil.
Militantes talibanes dispararon ayer ráfagas al aire para controlar a las multitudes reunidas en los muros del aeropuerto, desde donde desesperados hombres, mujeres y niños intentan huir.
El presidente estadounidense, Joe Biden dijo que estaba comprometido a mantener las tropas estadounidenses en Afganistán hasta que todos los estadounidenses sean evacuados, incluso si eso significa mantener una presencia militar allí más allá de la fecha límite del 31 de agosto para la retirada.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, aplaudió la intención del movimiento talibán, que tomó el poder el domingo en Afganistán, de mantener conversaciones con las otras fuerzas políticas del país.
"Saludamos las declaraciones de los talibanes de que quieren dialogar con las otras fuerzas políticas de Afganistán", dijo el canciller ruso en una rueda de prensa tras una reunión con la canciller del Gobierno de Unidad Nacional de Libia, Najla al Mangoush.
Lavrov precisó que se había anunciado ya un encuentro en el que participarían el jefe del Consejo para la Reconciliación Nacional, Abdullah Abdullah, el expresidente Hamid Karzai y el líder del partido islámico Hezb-e-Islami, Gulbuddin Hekmatyar.
Moscú promoverá el diálogo entre los distintos bandos y buscará que se traduzca en hechos concretos, aseguró el jefe de la diplomacia rusa.
Lavrov ofreció también reactivar la mesa de diálogo de Moscú que involucraba a representantes de los cinco países centroasiáticos, China, Estados Unidos, India, Irán, Pakistán, Rusia y los bandos beligerantes afganos.
Asimismo, la Unión Europea (UE) evacuó hacia Madrid a más de 100 empleados de su misión en la capital afgana, Kabul, informó el Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell.
"Anoche (...) los primeros 106 miembros del personal de las delegaciones de la UE y sus familias aterrizaron en Madrid", dijo el diplomático ante el Parlamento Europeo, que agradeció al Gobierno español su disposición.
