Ante la Corte Penal Internacional
Israel no cooperará para investigar presuntos crímenes de guerra
Israel anunció hoy su decisión formal de "no cooperar" con la Corte Penal Internacional (CPI) en su investigación sobre supuestos crímenes de guerra en los territorios ocupados palestinos y afirmó que el organismo "no tiene autoridad para abrir una investigación".
El pasado 3 de marzo, la fiscal general del CPI, Fatou Bensouda, había anunciado la apertura de una investigación oficial sobre la situación en los territorios palestinos, lo que enfureció a Israel, que no es miembro de la Corte.
Seis días más tarde, la corte pidió oficialmente al gobierno de Israel y a la Autoridad Palestina iniciar su propia investigación sobre esos supuestos crímenes, dándoles un mes de plazo.
Pero la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, decidió "no cooperar" con la CPI e informará al tribunal, con sede en La Haya, que "no tiene autoridad para abrir una investigación", según un comunicado que replicó la agencia de noticias AFP.
En el texto afirma que enviará además una carta a la CPI en la que "rechaza por completo la alegación de que Israel ha cometido crímenes de guerra" y añade: "El Estado de Israel respeta el imperio de la ley y espera que esta corte se abstenga de violar su soberanía y autoridad".
La Autoridad Palestina, basada en la ocupada Cisjordania y miembro de pleno derecho de la CPI desde 2015, sostuvo el deseo de que la investigación impulsada por la fiscal sobre crímenes de guerra en Cisjordania, Jerusalén Oriental y la Franja de Gaza, se abra lo antes posible.
La CPI es un tribunal de justicia internacional permanente con sede en La Haya, Países Bajos, fundado en 2002, cuya misión es juzgar a las personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, guerra, agresión y lesa humanidad.
Tras cinco años de investigación preliminar, Bensouda, que quiere centrarse en la guerra de Gaza de 2014, así como la muerte de los manifestantes palestinos a partir de 2018, explicó que había "bases razonables" para considerar que se pudieron cometer crímenes tanto del lado del ejército israelí como del movimiento islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza desde 2007, y de grupos armados palestinos.
Mientras que Hamas alegó que sus ataques contra Israel se justificaron al tratarse de acciones de "resistencia", Netanyahu acusó a la corte de "hipocresía" por cuestionar al ejército de Israel que "combate con fuerza a los terroristas".
Si bien Estados Unidos también criticó las declaraciones de la CPI y expresó su apoyo a su aliado tradicional Israel, el mandatario Joe Biden revocó la semana pasada las sanciones impuestas por su antecesor Donald Trump a la fiscal de la CPI, instando a un vínculo más colaborativo.
