Estados Unidos - Cambio climático
El Brasil de Bolsonaro y su agenda ambiental en la cumbre de Biden
Dueño del 60% de la selva amazónica, el Brasil de Jair Bolsonaro buscará mostrarse alejado del discurso antiambientalista que domina la agenda de su propio Gobierno y estudia pedir resarcimientos extras a las potencias para combatir la deforestación ilegal alentada por las mafias de la minería y del agronegocio durante la cumbre sobre cambio climático convocada para hoy y mañana por el presidente estadounidense, Joe Biden.
Frente a una campaña de personajes del progresismo internacional que van desde el actor Leonardo Di Caprio hasta el exministro de Cultura y músico brasileño Gilberto Gil para que Washington le dé la espalda a los argumentos brasileños, Bolsonaro buscará reiterar una promesa anticipada la semana pasada en una carta a Biden: "En 2030 llegaremos a la deforestación cero".
Esta promesa, sin embargo, choca con la tendencia actual: El Instituto Nacional de Pesquisa Espacial (INPE) calculó que 11.088 kilómetros cuadrados de bosques fueron talados en 2020 en Brasil, el mayor nivel en 12 años y un salto del 9,5% frente a 2019.
Aliado del expresidente estadounidense Donald Trump y electo con un discurso contra las entidades ambientalistas y las reservas indígenas amazónicas y a favor de la minería en la selva sudamericana, Bolsonaro, como dijo el senador oficialista y exmandatario Fernando Collor de Mello corre el riesgo de ser un "paria internacional" si no se adapta a la agenda ambiental mundial del cambio climático.
En el ojo de esta tormenta internacional se encuentra el ultraliberal Ricardo Salles, ministro de Medioambiente repudiado por todos sus antecesores y famoso por haber dicho a su gabinete que había que aprovechar la pandemia y la distracción mediática para ablandar la legislación ambiental y permitir el avance del agronegocio y la minería.
