Pandemia de coronavirus
La cepa amazónica se expande en Brasil y hay 17 ciudades en colapso sanitario
Con el avance de la variante del Amazonas del coronavirus en casi todo Brasil, responsable por la segunda ola que colapsó el sistema hospitalario, ese país vivió hoy una jornada de protestas contra la cuarentena, caos y filas de personas desesperadas por una vacuna en Minas Gerais y Río de Janeiro, mientras que San Pablo anunció una operación de "guerra" y convocó a voluntarios para ayudar a los médicos.
Las autoridades confirmaron que en las ultimas 24 horas se registraron 1.800 nuevos decesos, con lo que la cifra total desde el inicio de la pandemia trepó a 262.770.
Un día después de que el presidente Jair Bolsonaro llamara "cobardes" y "caprichosos" a los que adhieren a las cuarentenas decretadas por intendentes y gobernadores para contener la ola de contagios que hizo colapsar el sistema hospitalario, camioneros bolsonaristas cortaron hoy por cuatro horas un acceso en San Pablo a la ruta que une a la mayor ciudad sudamericana con Río de Janeiro para protestar contra la decisión del inicio del toque de queda nocturno y el cese de actividades no esenciales hasta el 19 de marzo.
Paralelamente, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió hoy a Brasil que la situación sanitaria "es muy seria" y le urgió a tomar "medidas agresivas" para atajar el nuevo rebrote.
"La situación es muy seria y estamos muy preocupados. Las medidas sanitarias que Brasil tome deberían ser agresivas, al mismo tiempo que avanza en la vacunación", dijo en rueda de prensa el jefe de la Organización Mundial de la Salud.
A la vez, el diario Valor Económico, el más influyente en el mercado financiero, publicó que el Ministerio de Salud calcula que en dos semanas podrá haber 3.000 muertos diarios en Brasil, más que el doble que el promedio actual, a raíz del efecto de la cepa P1 de Amazonas surgida en noviembre en Manaos.
Varios especialistas, entre ellos el neurocientífico y médico brasileño Miguel Nicolelis, quien fue asesor ante la pandemia de los estados del nordeste, consideran que Brasil puede ser un "vivero" de nuevas cepas a raiz del tránsito diario de miles de personas en aviones y ómnibus de larga distancia atravesando biomas y climas.
