Se profundizó la crisis política por la falta de vacunas
Renunció en Brasil el canciller de Bolsonaro que citó a Mussolini
Es el segundo colaborador cercano que pierde Bolsonaro en menos de una semanaLa crisis política desatada en Brasil se profundizó ayer con la renuncia del canciller de ese país, Ernesto Araújo, el segundo colaborador de Jair Bolsonaro que renunció en los últimos seis días (el anterior fue el mismísimo titular de Salud, Eduardo Pazuello, en medio e la pandemia).
Araújo, diplomático de extrema derecha, había citado la semana pasada en el Senado una frase en latín que era repetida por el líder fascista Benito Mussolini en Italia.
El detonante de la nueva crisis fue la polémica abierta entre Araújo y senadores que le enrostraron la falta de gestiones diplomáticas para obtener vacunas en el exterior cuando Brasil se convirtió en el epicentro de la crisis sanitaria, siendo el país con más muertos por día en todo el mundo.
Crece Lula, falta Trump
La pandemia fuera de control y el retorno de Luiz Inácio Lula da Silva, gracias a la restitución de los derechos políticos de los que fue privado en 2018 para facilitar la victoria de Bolsonaro, están demoliendo la gestión del capitán retirado.
Con Lula agigantado, colocando la vacuna como cuestión principal y llamando a los principales líderes mundiales a una cumbre extraordinaria por la pandemia, ahora Bolsonaro se dio cuenta de que es un personaje sin proyección internacional.
Bolsonaro, al quedar aislado por la derrota de Donald Trump en Estados Unidos, perdió el sentido de orientación diplomática y su Gobierno se encuentra a la deriva, mientras algunos interlocutores ya lo ven como un caso psiquiátrico.
Fue precisamente el mismo Araújo quien en 2017 había anunciado que Trump sería el salvador de Occidente ante lo que denominó “el peligro del marxismo cultural”.
Enemigos en todas partes
Araújo, sostenido por Bolsonaro y el hijo de éste, Eduardo, puso en la vereda del frente como sus principales enemigos a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS), los reclamos por la igualdad de género y los críticos de las dictaduras militares.
Sin querer ver la realidad, el ahora excanciller había atribuido el virus a una conspiración en la que estaría envuelto el Partido Comunista chino, lo que provocó la airada reacción del embajador Yang Wanming, quien clausuró las relaciones con Araújo, precisamente cuando Brasil necesita más que nunca de las vacunas del gigante asiático.
