Perú - En medio de los rumores de destitución
Empresarios piden por la gobernabilidad
El ruido político generado por la iniciativa en el Congreso para destituir al presidente Pedro Castillo cerró en Perú una semana en que diversos actores económicos, reunidos en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE), hicieron coro para pedir que no se obstaculice más la gobernabilidad.
"Más allá de nuestros propios estimados y de los de otras instituciones nacionales y extranjeras, que eran de un poco más de 10%, para fin de año nuestra economía habrá crecido alrededor de 13%, superando los pronósticos más optimistas", reivindicó Castillo cuando, como orador central, pidió unidad.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, el PBI peruano crecerá este año entre 10% y 11,3%, aunque el Banco Central de Reserva de Perú (BCR) sube ese pronóstico a 13,2%.
Los detractores del Gobierno creen que no hay mérito en ese crecimiento, pues es un "efecto rebote" tras el 11,1% de contracción de 2020, pero desde la contraparte se destaca que las cifras son mejores que las de la mayoría de otros países de la región.
Aún estaban en debate los temas de la CADE, cuando la parlamentaria Patricia Chirinos, del partido Avanza País, anunció la moción de vacancia (destitución) contra Castillo.
En principio parecía que Chirinos se quedaría sola con la propuesta, basada en que el jefe de Estado supuestamente cayó en "incapacidad moral" por la presunta intención de alterar ascensos en las Fuerzas Militares, pero sus compañeros de partido y las bancadas de Fuerza Popular (FP) y Renovación Popular (RP) se le unieron.
Así, quedó conformado un bloque de 43 congresistas (de 130) que garantizan que la moción sea sometida a debate, pues para ello se requieren 26 votos. Más difícil será que logren los 52 para pasar al proceso propiamente dicho y más complicado aún que alcancen los 87 para la destitución. Más allá del resultado, es la primera escaramuza de los tres partidos que desde el comienzo muestran interés en sacar a Castillo, a quien llaman "comunista" e "improvisado".
En la CADE, Castillo insistió en que las empresas "tienen todas las garantías para invertir en Perú". "Hago un llamado a los buenos empresarios, que estoy seguro de que son la mayoría, para que sigan apostando por el país, inviertan sin temores y generen empleos con derechos", instó.
En medio de los balances económicos que se suelen hacer en noviembre al amparo de la CADE, los expertos coinciden en que el Gobierno de Castillo, que empezó en julio, muestra "resultados mixtos", pues, en palabras del analista Eduardo Recoba, "hay avances, pero también retrocesos". Entre los avances, Recoba cita el éxito en la campaña de vacunación contra el coronavirus , el establecimiento de reglas fiscales, la estabilidad en el BCR y la participación estatal para financiar a pequeñas y medianas empresas.
Pero en lo negativo señala al "ninguneo" para la actividad privada, la presencia de "ministros extremistas o que no dan talla", la falta de métodos para que la Superintendencia Tributaria "les cobre a los grandes en vez de perseguir a los chiquitos" y los mensajes que generan escándalo, como el de la supuesta -y luego desmentida- intención de estatizar el gas de los yacimientos de Camisea.
