Sudán
Reprimen manifestaciones contra el golpe de Estado
Fuerzas de seguridad sudanesas detuvieron a tres conocidos dirigentes prodemocracia, informaron parientes y otros activistas, en medio de una creciente presión interna y externa para que el Ejército dé marcha atrás con el reciente golpe de Estado.
La noticia de los arrestos coincide con un tercer día seguido de protestas en Jartum y otras ciudades contra el golpe del lunes pasado, y con el cierre de muchos negocios en la capital tras un llamado a la huelga general y la desobediencia civil.
Las fuerzas de seguridad también continuaron con la represión, y el martes al anochecer persiguieron a los manifestantes en varios barrios de Jartum, dijeron activistas por redes sociales, y agregaron que algunos fueron baleados y heridos.
El golpe amenaza con frustrar la difícil transición del país africano hacia la democracia, que comenzó en 2019 con el derrocamiento del presidente Omar al-Bashir y su gobierno de tendencia islamista en una rebelión popular.
La toma del poder dejó cuatro muertos y otras 140 personas heridas, y ocurrió tras semanas de tensiones entre los líderes militares y civiles por la marcha de la transición.
Luego de una extensa condena internacional, entre otros de la Unión Europea y Estados Unidos, el Ejército trasladó al depuesto primer ministro Abdalla Hamdok y a su esposa de regreso a su casa.
Hamdok, un execonomista de la ONU, fue detenido junto a otros funcionarios el mismo día que las Fuerzas Armadas se hicieron con el poder.
Embajadas de varios países occidentales dijeron ayer que continuaban reconociendo a Hamdok y su gabinete como "los líderes constitucionales del gobierno de transición" de Sudán.
