Volvió a desatarse la violencia
Líbano, al borde de una nueva guerra civil
Tras décadas de cruentos enfrentamientos, y la explosión más grave ocurrida en el mundo en los últimos tiempos, ahora se baten a fuego en las calles de ese pequeño paísHace poco más de un año, el 4 de agosto de 2020, en medio de una profunda crisis política, económica y social, una de las explosiones no nucleares más grandes de la historia destruyó una parte de Beirut y causó más de 200 muertos. Ahora que la violencia volvió a desatarse hace unos días, el Líbano se convirtió en un doloroso ejemplo de que cuando todo parecía desmoronarse, la situación siempre puede ser peor.
El silbar escalofriante de los disparos en el centro mismo de Beirut. Las explosiones estremecedoras de cohetes B7. Familias huyendo desesperadas del horror, junto a niños y bebés.
Todo recuerda hoy esa guerra civil que azotó al Líbano hasta hace tres décadas, con miles y miles de muertes.
Y es que de nuevo surgen amenazantes las diferencias sectarias, sobre todo cuando, por un lado, está el grupo extremista islámico Hezbollah, y por otro, las nacionalistas Fuerzas Libanesas.
Los recuerdos son tan espeluznantes, tan traumatizantes, que la gran mayoría en el Líbano pareciera querer impedir ahora lo que muchos temen pueda volver a desatarse: otra sangrienta guerra civil.
Ahora, la violencia se desató hace unos días, cuando miembros de grupos chiitas libaneses Amal, y sobre todo del respaldado por Irán, Hezbollah, exigían la dimisión del juez Tarek Bitar, alguien especialmente popular en su país, que es el encargado de la investigación de la explosión monstruosa de hace un año y que en Hezbollah lo acusan de politizar el caso.
Hace unos días, cuando desconocidos y francotiradores abrieron fuego contra esa protesta chiita, comenzaron los intercambios de fuego que recordaron capítulos sangrientos del pasado y alarmaron a una población civil que huía desesperada, temiendo lo peor.
