Uno de los países más pobres de Africa
Golpe de Estado de Sudán
Las Fuerzas Armadas de Sudán tomaron ayer el poder y tras detener a los dirigentes civiles del gobierno, incluido el primer ministro Abdallah Hamdok, el titular del consejo gobernante, general Abdel Fattah al Burhan, anunció la disolución del gobierno de transición y que formará un “gobierno con personas competentes”.
Los militares sudaneses, que compartían el poder con la dirigencia política desde 2019, pusieron fin a semanas de tensiones con el arresto de los dirigentes civiles por negarse a apoyar un golpe de Estado, anunció el Ministerio de Información.
Según lo anunciado por el general Al Burhan, el nuevo gobierno que se formará tendrá a su cargo la creación de varias instituciones, como el Tribunal Supremo, e insistió, se asegurará de que Sudán respete los acuerdos internacionales que el país firmó. La Asociación de Profesionales de Sudán denunció de inmediato el golpe de Estado. Este organismo fue uno de los actores de la revuelta de 2019 que puso fin a 30 años de dictadura de Omar Al Bashir en ese país del África oriental, uno de los más pobres del mundo.
Junto al sindicato de médicos y bancarios, esa asociación llamó a la desobediencia civil en Jartum, hundida ya en el caos, sin internet, y con las calles repletas de gente (foto) en un contexto de gran inestabilidad tras un fallido golpe de apenas un mes atrás.
En Jartum, manifestantes se aglomeraron en las calles y quemaron llantas para protestar por los arrestos. Muchos de los manifestantes se dirigían al centro de la ciudad, donde los prociviles marcharon al grito de “revolución” para rechazar lo que llamaban “un golpe de Estado rampante”.
