Grave situación social - Se viene el tercer retiro de los ahorros
Los chilenos se cansaron de que empresas privadas se beneficien con sus aportes
La mayoría del pueblo trasandino se dio cuenta de que las empresas privadas hacen pingües negocios con los aportes previsionalesEn medio de la devastadora crisis económica derivada de la pandemia de COVID-19, muchos países han enfrentado la emergencia utilizando todas las herramientas a su alcance, incluidos millonarios paquetes de estímulo fiscal y políticas monetarias que les permitieron reactivar los motores económicos y ayudar a los más afectados.
Chile activó esos mecanismos, pero agregó una medida inédita en el país.
El Congreso aprobó en dos ocasiones, durante 2020, el retiro anticipado del 10% de los ahorros que las personas tienen en sus fondos de pensiones (que administran empresas privadas).
Hace pocos días ingresó al Parlamento un nuevo proyecto de ley que busca autorizar un tercer retiro del 10% de las cuentas de ahorro individual que allí son administradas por empresas privadas, conocidas como Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP).
Algunos analistas argumentan que es un error “desmantelar los recursos del sistema de pensiones” para enfrentar la crisis económica y califica los retiros de fondos como “una política populista, irresponsable, cortoplacista, miope”.
Los mismos analistas sostienen que estas medidas se basan en que existe, por un lado, la urgencia de hacer una reforma al sistema de pensiones; segundo, la dureza de la pandemia con enormes caídas del empleo y de los ingresos.
Además, todo es producto del estallido social de 2019, con el masivo descontento de las personas, a lo que se añadió lenta reacción del Gobierno chileno del derechista Sebastián Piñera al inicio de la pandemia que no supo dimensionar la profundidad de la crisis.
La situación social, agravada por la pandemia, se desbordó y los retiros fueron imparables.
La gente se cansó
La crisis económica golpeó tan duro a las familias de bajos ingresos que en los barrios las personas organizaron “ollas comunes” para poder alimentarse.
Ahora la discusión es cómo hacer llegar recursos adicionales al sistema, justamente para mejorar las jubilaciones, además de implementar otras reformas estructurales.
Hasta ahora han salido de los fondos de pensiones cerca de 30 mil millones de dólares.
Todos los datos indican que un trabajador común cuando se jubila recibe un haber de alrededor del 30% de lo que cobraba cuando estaba activo, y solo quienes tuvieron sueldos elevados pueden jubilarse con el 66% de los salarios.
Los políticos pasaron muchos años discutiendo cómo reformar el sistema de pensiones y no se llegó a nada en concreto. Da la impresión de que la gente se cansó de esperar y cuando al estallido social de 2019 se suma la crisis por la pandemia, estuvieron todas las condiciones para que se tomen medidas como el retiro de los fondos.
Los retiros de dinero de las cuentas de ahorro individual para la vejez cuentan con un amplio respaldo popular, no solo por la crisis económica, sino también porque el sistema de AFP que existe en el país es rechazado por la mayoría de la población.
Cuestión política
La discusión sobre las pensiones en Chile pasó a ser parte de un arsenal político, a la vez que se han comprometido los recursos de las generaciones futuras.
¿Quién se va a hacer responsable del deterioro de las pensiones futuras y de las pensiones actuales?, se preguntan los analistas. Por cierto, no van a ser los congresistas que dieron su voto favorable a los retiros de fondos, ni el gobierno actual. El problema va a estallar en 10 o 15 años más.
En las manifestaciones contra el sistema de AFP la gente reclama contra las ganancias que han obtenido las empresas privadas que administran los ahorros individuales de los trabajadores chilenos.
Una de las mayores críticas al sistema de AFP es que las pensiones son tan bajas que no permiten cubrir los gastos básicos de los adultos mayores.
