Estados Unidos - El sábado se registró la última ejecución durante el mandato de Trump

Biden prepara medidas para tomar distancia de Trump

Lo primero que firmará el nuevo presidente estadounidense será el Acuerdo de París sobre medioambiente. El jefe de Estado saliente, termina su mandato con la decimoséptima ejecución letal de un condenado a muerte

Comienza la cuenta atrás. Quedan solo 48 horas para que Donald Trump diga adiós a la Presidencia de Estados Unidos y Joe Biden tome posesión del cargo.

El nuevo mandatario ya sabe perfectamente qué será lo primero que hará en cuanto sea oficialmente nombrado presidente. Según un documento de su jefe de Gabinete, Ron Klain, el demócrata firmará la reincorporación del país a los acuerdos medioambientales de París, así como la rescisión del veto migratorio a ciudadanos de países de mayoría musulmana, el mismo día de su toma de posesión, que se celebra el próximo miércoles 20 de enero.

Mientras tanto, el pasado fin de semana Estados Unidos llevó a cabo la última ejecución del mandato de Trump. Un afroestadounidense de 48 años, recibió una inyección letal la prisión de Terre-Haute, Indiana.

 

Medidas diferentes

Biden firmará el mismo día de su asunción una decena de medidas concebidas como un repudio directo a las políticas previas de su predecesor, Donald Trump, entre las que se incluye la prórroga para la devolución de préstamos a universitarios, la ampliación de la moratoria contra los desahucios y el uso obligatorio de mascarillas en instalaciones federales y viajes interestatales.

Al día siguiente, jueves, Biden firmará varias acciones ejecutivas destinadas a cambiar el curso de la crisis de la Covid-19 y reabrir escuelas y negocios de manera segura.

El viernes, el presidente electo “instruirá a las agencias de su gabinete para que tomen medidas inmediatas para brindar alivio económico a las familias trabajadoras que soportan la peor parte” de la crisis del coronavirus.

Por último, entre el 25 de enero y el 1 de febrero, Biden abordará la crisis climática, la reforma de la Justicia Penal, tomará medidas para ampliar el acceso a la atención médica y avanzará para reformar la inmigración, incluida la reunión de familias separadas en la frontera bajo la política de inmigración de Trump.

Fuentes de la Casa Blanca han añadido que el nuevo presidente incluso podría revertir, el mismo día de su inauguración, las restricciones ordenadas por el presidente saliente sobre la incorporación de personas transexuales al Ejército de Estados Unidos.

Biden pretende así poner fin en la práctica al Gobierno de Trump, quien dejará el cargo con un índice de aprobación del 34%, el más bajo de su historia como presidente. 

 

Ultima ejecución

Al mismo tiempo, las autoridades federales de Estados Unidos llevaron a cabo el sábado pasado su decimotercera y última ejecución en seis meses, a cuatro días de que el presidente republicano Trump ceda el poder al demócrata Biden.

Dustin Higgs, un afroestadounidense de 48 años, recibió una inyección letal y fue declarado muerto a las 1.23 de la madrugada (hora local), indicó una declaración de la Agencia Federal de Prisiones. Una noche de enero de 1996, Higgs invitó a tres mujeres jóvenes a su apartamento cerca de Washington, con dos amigos.

Después de que una de ellas rechazara sus avances, él se ofreció a llevarlas a casa, pero, en lugar de ello, se detuvo en una reserva natural federal. Según el Departamento de Justicia, en ese lugar aislado ordenó a uno de sus amigos que disparara a las tres mujeres. En 2000, fue condenado a muerte por secuestro y asesinato.

El autor de los disparos fue condenado a cadena perpetua. “Es arbitrario e injusto castigar al Sr. Higgs más que al asesino”, dijo su abogado, Shawn Nolan, en una solicitud de clemencia dirigida a Trump a finales de diciembre.

Pero el presidente republicano, defensor acérrimo de la pena de muerte, no accedió. Por el contrario, su administración actuó ante la Justicia para poder realizar la ejecución antes de que abandonara la Casa Blanca el próximo miércoles.

Un tribunal había ordenado el martes el aplazamiento de la ejecución alegando que Higgs había contraído el Covid-19 y que era probable que sus pulmones afectados por la enfermedad sufrieran mucho en el momento de la inyección de pentobarbital.

El Departamento de Justicia recurrió esa decisión de inmediato y ganó el caso. La Corte Suprema rechazó un último recurso relacionado con cuestiones de jurisdicción. El alto tribunal tiene ahora entre sus nueve miembros a seis jueces conservadores, tres de ellos nombrados por Trump. Desde el verano boreal ha dado sistemáticamente su visto bueno a las ejecuciones federales.

 

Serie sin precedentes

La administración republicana reanudó en julio esta práctica suspendida durante 17 años, mientras los estados posponían todas las ejecuciones para evitar la propagación del virus.

Desde entonces, 12 personas han recibido inyecciones letales en Terre-Haute, incluida, por primera vez en casi 70 años, una mujer, que fue ejecutada el martes a pesar de las dudas sobre su salud mental. “Nunca hubo tantas ejecuciones federales en un plazo de tiempo tan corto”, señala Richard Dunham, el director del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, con sede en Washington.

Biden, en cambio, se opone a la pena de muerte y ha prometido trabajar con el Congreso para tratar de abolirla a nivel federal.

Los congresistas demócratas presentaron el lunes un proyecto de ley a tal efecto, que tiene posibilidades de ser aprobado ya que el partido recuperó el control del Senado.

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