Brasil - Flexibilización laboral en medio de la pandemia
Congreso tratará reforma de ajuste y hay miles de trabajadores despedidos
Para aprobar el proyecto el Congreso necesita el voto de dos tercios de sus miembrosEl presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (foto), envió ayer al Congreso una propuesta de enmienda constitucional para eliminar la estabilidad laboral de los funcionarios públicos y otorgar poderes de extinción de órganos estatales al jefe del Estado, pero que deja fuera de las nuevas reglas a militares, parlamentarios y jueces.
Se trata de la reforma administrativa, uno de los principales proyectos del ministro de Economía, Paulo Guedes, junto a la ya aprobada reforma previsional en 2019 y una futura para cambiar el sistema tributario brasileño.
La propuesta de reforma administrativa es para los futuros contratados en el Estado pero intenta imponer a los actuales un mecanismo para poder despedir a los empleados públicos por una evaluación de su desempeño, en uno de los puntos más polémicos de la iniciativa.
Para aprobarla, el Congreso necesita de dos tercios debido a que se trata de una enmienda constitucional.
La medida es un antiguo reclamo de los grandes medios, como el grupo Globo, el más grande del país, y Folha de Sao Paulo, el diario más vendido e influyente del país.
El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, confía en la aprobación y declaró que "llegó la hora de hablar de productividad en el sector público".
De esta manera, el gobierno busca poner fin al sistema de concursos y estabilidad en el Estado consagrado en la Constitución de 1988, creada después de la caída de la dictadura militar.
El secretario de Desburocratización del Ministerio de Economía, Gleisson Rubin, explicó que desde 1988 son estables todos los funcionarios públicos, sin interesar la naturaleza de su función y eso no tiene más sentido en el mundo actual".
"La estabilidad es para el cuerpo de funcionarios que mantiene al Estado pero no para todos", dijo el funcionario en conferencia de prensa.
El programa apuesta a dar credibilidad al Gobierno en su intención de atraer inversiones extranjeras, toda vez que ese indicador de la economía está cayendo desde 2017, cuando se aprobó la reforma laboral, en el gobierno de Michel Temer (2016-2018).
Miles de despidos
Por otra parte, la fabricante brasileña Embraer, tercera constructora de aviones del mundo, se desprendió de 2.500 empleados, entre retiros voluntarios y despidos, el 14,5% de su fuerza laboral, en el marco de una reestructuración frente a la crisis provocada por la pandemia y una fracasada negociación con la estadounidense Boeing.
Los sindicatos convocaron a una medida de fuerza en Sao José dos Campos, en el interior del estado de San Pablo, donde se encuentra el parque industrial de la empresa Embraer, que es privada pero tiene participación del Estado en sus políticas de artefactos para la Defensa.
Embraer informó en un comunicado que despidió a 900 empleados que se suman a otros 1.600 retiros voluntarios negociados en las últimas semanas.
"Despedir así en la pandemia es algo inhumano, llamamos a un plan de lucha", dijo el presidente del sindicato metalúrgico de Sao José dos Campos, Weller Gonçalves.
