Elecciones en Bielorrusia
Por sexta vez reeligieron la “mano dura” de Lukashenko
El mandatario de Bielorrusia, Alexander Lukashenko (foto), fue reelegido ayer en los comicios presidenciales con el 79,7% de los votos, se informó en Minks, capital de ese país.
Mientras, según informó la agencia estatal Belta, la candidata de la oposición unificada, Svetlana Tijanóvskaya, logró un 6,8 %, muy lejos de lo pronosticado.
Lukashenko, de 65 años y en el poder desde 1994, buscaba un sexto mandato presidencial en unos comicios que, en este caso, no contaron con presencia de observadores occidentales.
Después de 26 años en el cargo, el líder autoritario de Bielorrusia volvió a conseguir el apoyo de la población, tras una campaña marcada por manifestaciones inusualmente fuertes de personas frustradas con la renqueante economía, la represión política y la tibia respuesta a la pandemia.
Lukashenko había dejado claro que no duda en aplastar cualquier intento de sus oponentes de protestar por los resultados de las elecciones, aunque algunos votantes se habían mostrado desafiantes.
Fue así que el jefe de Gabinete la principal candidata de oposición fue detenido el sábado por la noche y aún seguía preso. La propia Tsikhanouskaya dejó su casa para pasar la noche en otro sitio porque temía por su seguridad.
A su vez, otro aspirante fue encarcelado, mientras que en segundo candidato, Valery Tsepkalo, exembajador de Estados Unidos, huyo por temor a un arresto inminente.
La Organización por la Seguridad y la Cooperación en Europa no fue invitada a enviar una comitiva de observadores y las urnas no fueron cuidadas.
Bielorrusia, que tiene 9,5 millones de habitantes, ha reportado más de 68.500 casos confirmados de coronavirus y 580 muertes en la pandemia. Las voces críticas han acusado a las autoridades de manipular las cifras para minimizar la tasa de muertos.
Lukashenko anunció el mes pasado que se había contagiado del virus, pero no tenía síntomas de COVID-19 y se recuperó con rapidez, supuestamente gracias a hacer deporte. Defendió su gestión del brote, afirmando que una cuarentena habría condenado la debilitada economía del país.
Bielorrusia sufrió un duro golpe económico después de que su principal cliente de exportaciones, Rusia, entró en una recesión provocada por la pandemia y otros mercados extranjeros se contrajeran.
De todas maneras, ayer prevaleció la idea de que el largo y duro mandato de Lukashenko es un punto a su favor.
“Es un político con experiencia, no un ama de casa que apareció de la nada y enturbió el ambiente”, dijo Igor Rozhov, quien agregó: “Necesitamos una mano firme que no permita disturbios y revoluciones de colores”, en alusión a los alzamientos en Georgia y Ucrania.
