Chile
Nuevo Gabinete para calmar las presiones
En medio de una fuerte presión oficialista, finalmente el presidente de Chile, Sebastián Piñera (foto), realizó ayer un nuevo cambio de Gabinete que significó una cirugía mayor en su comité político de ministros y el movimiento también de otros cargos sectoriales, a fin de equilibrar el peso de las facciones al interior de La Moneda.
Con el nuevo equipo el mandatario busca dar vuelta la página e imprimirle un nuevo aire a su gestión, previo a la Cuenta Pública que entregará el próximo viernes ante el país; al mismo tiempo que se espera que esta maniobra política sirva para superar la crisis que se vive en el oficialismo.
Tal y como se esperaba, el ajuste estuvo marcado por la salida del titular del Interior, Gonzalo Blumel, quien en las últimas semanas estuvo en el foco de las críticas por parte de la Unión Democrática, quienes lo acusaban de ser débil en su gestión, no sólo en lo que respecta a la seguridad, sino también en materia política.
En su lugar entrará el senador Víctor Pérez, quien es un histórico dirigente del partido y cercano al timonel gremialista, Jacqueline van Rysselberghe, quien fue una de las principales críticas de Blumel, con lo cual Piñera recurrió a una fórmula usada también en su primer mandato, cuando recurrió también a rostros del Congreso para completar su elenco.
Con la llegada de Andrés Allamand a la Cancillería y de Mario Desbordes a Defensa, Piñera busca incluir a dos facciones distintas (disidencia y apoyo) dentro del partido gobernante.
