Asia, Europa, Estados Unidos y Oceanía - Coronavirus
Nuevos brotes ponen en jaque las medidas de apertura económica
Autoridades de cinco continentes seguían actualizando ayer sus medidas contra el nuevo coronavirus, en momentos que una aceleración de la pandemia vuelve a tener en vilo a países de Europa, Asia y Oceanía que habían controlado sus brotes, continúa sin encontrar techo en América y avanza lenta pero sin pausa en Africa.
El país más afectado por el COVID-19 a nivel mundial sigue siendo Estados Unidos, con más de 3,53 millones de contagiados y cerca de 135 mil muertos.
Florida, uno de sus estados más afectados, junto a Texas, California y Arizona, marcó un nuevo récord con 156 decesos en las últimas 24 horas, mientras que la ciudad de Nueva York reabrió algunas atracciones turísticas como el parque del High Line, la Estatua de la Libertad, el Jardín Botánico, el Zoo o el Acuario.
En Asia los guarismos continúan en ascenso. India reportó ayer más de 32 mil nuevos casos (968.876 en total), mientras que las muertes se elevan a 24.915, de las cuales 606 se detectaron en la última jornada, según el Ministerio de Salud.
El virus también avanza descontrolado en Israel, que contabilizó ayer casi 1.800 casos, mientras las restricciones implementadas la semana pasada (confinamiento en algunos barrios y la clausura de bares, gimnasios y piscinas) parecen no haber sido suficientes para aplanar una curva de contagios que superó a la primera oleada, que dejó 30 mil casos y unos 300 muertos.
Pese a una mayor resistencia de la población por la profundización de la crisis económica, las autoridades informaron que el nivel de contagios de los próximos días será fundamental para decidir sobre la imposición de un cierre total de comercios.
Tokio continúa con su sistema local de alerta al nivel máximo, una medida destinada a concientizar sin imponer nuevas restricciones, luego del repunte de casos (280) de ayer, el primero en superar los 200 contagios tras levantar a nivel nacional en mayo pasado el estado de emergencia sanitaria y en pleno debate sobre una polémica campaña del Gobierno destinada a promover el turismo doméstico.
La situación es diferente en China, que ayer registró un único caso positivo en un viajero procedente del extranjero, diagnosticado en Shanghái. Sin embargo, Hong Kong contabilizó más de 60 nuevos contagios en las últimas 24 horas y las autoridades expresaron su preocupación dado que la gran mayoría fueron por transmisiones locales. En el continente europeo, el escenario es también preocupante.
Irlanda frenó su reapertura por temor a una segunda ola de contagios del virus y extendió por tres semanas más las restricciones que expiraban el próximo lunes, al alcanzar un total 25.683 enfermos y 1.748 decesos, cifras que ascendieron con rapidez luego de que el 29 de junio pasado comenzaran a operar pubs y bares.
Italia, por su parte, agregó a Serbia, Montenegro y Kosovo a la lista de “países de riesgo” que integran otras 13 naciones, entre ellas Chile y Perú, al tiempo que dio a conocer la estabilización de la situación epidemiológica con ocho o menos nuevos casos en las últimas 24 horas en 17 de las 21 regiones y provincias autónomas.
Francia registró rebrotes de la epidemia, en particular en el departamento de Mayenne, en el noroeste del país, donde se superó la tasa de 50 contagios por cada 100 mil habitantes, y se sumó a las medidas implementadas en España, anticipando la entrada en vigor del uso obligatorio de tapabocas en lugares cerrados.
A seis meses del inicio de la pandemia, ayer en España el rey Felipe VI homenajeó a las más de 28.400 víctimas fatales de la pandemia e instó a los políticos y a la sociedad española a unirse para superar las consecuencias de la crisis.
Africa es el continente menos afectado por el coronavirus, concentrando apenas el 4% y el 2,5% del total global de casos y muertes, respectivamente. No obstante, superó los 640 mil casos, casi la mitad de ellos en Sudáfrica, país que triplicó las cifras en apenas tres semanas y alcanzó los 311.049 y 4.453 muertes (de 14 mil totales), un guarismo que explotó a raíz de la reapertura de la economía, el pasado 1 de junio según su Ministerio de Salud.
Australia, el país más grande de Oceanía y que alcanzó los 10.810 enfermos y 111 decesos, reportó ayer en Victoria un récord nacional con 317 nuevos casos y confinó a los cinco millones de habitantes de Melbourne, la segunda ciudad del país, un nuevo retroceso en el proceso de normalización de actividades económicas que había comenzado a fines de abril.
