La Unión Europea aplicará la sanción por fraude y represión
Todos contra el duro de Bielorrusia
La Unión Europea anunció esta semana que está lista para aplicar sanciones al presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko, por la manipulación de las elecciones celebradas el pasado 9 de agosto y la represión a las protestas subsiguientes en denuncia de fraude.
“De acuerdo con el abordaje progresivo que fue adoptado, la Unión europea está lista a tomar otras medidas restrictivas, especialmente contra entidades y funcionarios de alto rango, incluido Alexandr Lukashenko”, dijeron los cancilleres europeos tras una reunión en Luxemburgo.
Las sanciones consisten en “una prohibición a los viajes hacia la Unión Europea y el congelamiento de activos” contra personas consideradas responsables, precisaron los ministros en un comunicado.
Poco antes de ese comunicado, dos fuentes diplomáticas dijeron que miembros de la familia del presidente también serán sancionados.
En consecuencia, Lukashenko será añadido a la lista de 40 altos funcionarios bielorrusos ya sancionados por la comunidad europea.
Fuentes próximas a las negociaciones realizadas en Luxemburgo aseguraron que no hubo objeciones a la propuesta de ampliar la lista de sancionados para incluir a Lukashenko.
Rebalsó el vaso
En su última cumbre, realizada en Bruselas, los líderes del bloque comunitario se habían abstenido de sancionar directamente a Lukashenko, con la esperanza de persuadirlo de que entablara un diálogo con las fuerzas de la oposición para resolver la crisis.
Sin embargo, nuevas protestas realizadas el pasado lunes fueron fuertemente reprimidas con cañones hidrantes y granadas aturdidoras, en una jornada que dejó 327 detenidos, entre ellos 40 periodistas nacionales y extranjeros, con lo que las presiones volvieron a aumentar.
Al llegar el lunes pasado a Luxemburgo el jefe de la diplomacia de Alemania, Heiko Maas, llamó públicamente a sancionar al jefe de Estado bielorruso.
“La violencia continúa, perpetrada por el régimen de Lukashenko; todavía hay arrestos de manifestantes pacíficos, por lo que debemos considerar cómo proceder”, dijo el ministro alemán de relaciones exteriores.
“He sugerido que establezcamos un nuevo paquete de sanciones. Y Lukashenko debería estar entre las personas que luego serán sancionadas”, añadió.
La Unión europea desconoce el resultado de las elecciones de agosto y no considera a Lukashenko como presidente legítimo de Bielorrusia. Después de obtener la luz verde política de los cancilleres, los servicios legales de los países europeos asociados procesarán en detalle las nuevas listas de sanciones antes de que entren en vigor.
Varios países europeos llamaron a sus embajadores en Minsk, capital de Bielorrusia, para consultas, un gesto diplomático considerado de elevada gravedad.
Esos llamados también fueron considerados como un gesto de solidaridad con Polonia y Lituania, dos países que fueron forzados a reducir su personal en la capital bielorrusa por parte del gobierno de Lukashenko.
Asimismo, los ministros europeos también iniciaron conversaciones sobre la eventual adopción de sanciones contra Rusia, por el envenenamiento del líder de la oposición Alexey Navalny.
