¿Qué millonarios “bancan” las elecciones en Estados Unidos?
La batalla de los dólares entre Trump y Biden
Las elecciones presidenciales estadounidenses son, de lejos, los comicios más caros del mundo
En 2016, los dos candidatos de ese entonces, Donald Trump y Hillary Clinton, gastaron en total 1.800 millones de dólares. Este año, Trump y su nuevo rival, Joe Biden, gastarán más.
Pero, ¿quién paga la cuenta? La respuesta es compleja.
Por una parte, ambos candidatos alardean de que miles de estadounidenses comunes y corrientes financian su campaña con pequeños aportes de 10 dólares o 20 cada uno. Lo cual es, de alguna manera, cierto. Pero también es cierto que cientos de multimillonarios entregan enormes donaciones a sus campañas, ejerciendo gran influencia en la elección del hombre más poderoso del planeta.
Contribuyentes
La Comisión Electoral Federal, la organización gubernamental que supervisa las elecciones en Estados Unidos, asegura que hasta fines de septiembre las contribuciones totales a las campañas presidenciales durante el ciclo electoral 2020 llegan a la cifra récord de 3.155 millones de dólares.
De esta suma, 1.072 millones de dólares son donaciones individuales de menos de U$S200.
Si bien estas donaciones directas a los candidatos están muy limitadas por las reglas electorales que imponen estrictos topes monetarios y muchos requerimientos de transparencia, también hay un camino adicional por el cual llega el dinero privado a los candidatos sin tantos controles.
Viene por cuenta de los Comités de Acción Política, un tipo de organizaciones de recaudación de fondos para causas políticas, que en principio deben guardar cierta independencia frente a las campañas electorales de los candidatos individuales.
Esta organización no puede trabajar directa y totalmente con el candidato, pero puede defender ideas conservadoras y pagar por comerciales de televisión con ideas afines a las suyas.
“Bolsillos profundos”
En este ciclo electoral ya han recaudado 1.418 millones de dólares, por parte de los llamados “bolsillos profundos”.
Irónicamente, el político que más fondos ha recaudado directamente para su campaña en 2020 es un candidato que ya no está en la pelea. Se trata del multimillonario demócrata Mike Bloomberg, quien antes de retirarse de la carrera apartó cerca de mil millones de dólares de su propio dinero a su fallido intento presidencial.
Trump, por su parte, reporta haber recaudado 476 millones de la moneda norteamericana hasta el momento, mientras que Biden informa tener 531 millones en contribuciones.
Es decir, ambos candidatos tienen acceso a la billetera de grandes potentados.
De acuerdo con un informe publicado en agosto por The New York Times, el que se perfila como el mayor donante a la aspiración presidencial de Trump es Timothy Mellon, un enigmático multimillonario heredero de una dinastía bancaria que ya donó este año 10 millones de dólares a América First Action, una de las organizaciones que apoya la reelección del actual mandatario.
Pero Biden no se queda atrás.
Sin embargo, es la campaña de Biden la que depende más de los grandes aportes que la de Trump, lo que pareciera ir en contra de la tradicional descripción de la política estadounidense en la que los republicanos, y no los demócratas, son vistos como el partido más cercano a los grandes capitales.
Según información del Center for Responsive Politics, hasta fines de septiembre el 52% de los fondos de la campaña del candidato demócrata provenía de grandes donaciones, comparado con el 46% dirigido a la de Trump.
Un informe de la revista Forbes en agosto de este año aseguraba que 131 estadounidenses con una fortuna personal mayor a los mil millones de dólares habían donado fondos al candidato demócrata, frente a 99 de ellos que se habían inclinado por Trump.
Wall Street
Entre 2019 y 2020, el empresario del sector financiero y fallido candidato presidencial Tom Steyer entregó 46,3 millones dólares a campañas del Partido Demócrata.
Otro magnate financiero, Donald Sussman, transfirió 22,6 millones de esa moneda en ese mismo período a causas demócratas. La aspiración presidencial de Biden, por supuesto, se ha fortalecido por esta nueva cercanía de Wall Street con los demócratas.
Entre los que financian directamente los esfuerzos de Biden está también el controversial multimillonario de ancestro húngaro George Soros, quien ha entregado cerca de medio millón de dólares a la causa del demócrata.
Pero fue sobrepasado en generosidad, entre otros, por Jeff y Erika Lawson, dueños de la empresa de informática y comunicaciones Twilio, quienes le dieron 1,2 millón a la campaña de Biden.
Las donaciones más grandes no son necesariamente las de los más ricos. Nicole Shanahan, esposa del cofundador de Google Sergei Brin, con una fortuna estimada en 65 mil millones, le entregó 25 mil dólares a la campaña del exvicepresidente Biden.
La lista de grandes donantes de Biden incluye también a celebridades como al director de Hollywood Steven Spielberg o Meg Whitman, la exjefa del portal de comercio electrónico eBay.
Entre los multimillonarios con ancestro hispano también están en la lista de contribuyentes Jorge Pérez, el magnate cubanoestadounidense, considerado el latino más acaudalado de Estados Unidos, y quien alguna vez hizo negocios inmobiliarios con Trump, este año entregó 2.800 dólares a la campaña de Biden.
Mientras tanto, banqueros y magnates de historietas apoyan a Trump.
Es el caso de Robert Unanue, de la empresa de alimentos Goya, quien se vio envuelto en una controversia hace pocos meses luego de que activistas hispanos pidieran un boicot contra sus productos por el respaldo que su dueño le había ofrecido a Trump. Unanue donó tres mil dólares al Comité Nacional Republicano.
Entre otras personas con apellidos hispanos en esta lista de donantes se encuentran los hermanos Jude y Christopher Reyes, multimillonarios empresarios de la distribución de cerveza en Estados Unidos, quienes comprometieron cada uno ya 50 mil dólares en contribuciones al esfuerzo de Trump.
Los seguidores más generosos a la campaña de reelección del presidente, aparte del ya mencionado, incluyen al empresario financiero Stephen Schwarzman, del fondo Blackstone.
Otras figuras cruciales de apoyo a Trump incluyen a Isaac Perlmutter, un empresario israelí-estadounidense con una fortuna de 4.200 millones de dólares vinculada a la casa matriz de las historietas de superhéroes Marvel. Perlmutter ofreció más de 700 mil dólares a la campaña para que Trump siga en la Casa Blanca.
“Del pueblo”
Las enredadas cifras de la contabilidad electoral estadounidenses se unen a los muchos indicios que apuntan a un complejo escenario político en el país.
Ambos candidatos se dicen “del pueblo”, al punto que tanto uno como otro tienen el respaldo de cientos de miles de personas sencillas que quieren dar unos cuantos dólares para defender su preferencia política.
Pero también, Biden, al igual que Trump, cuentan con números importantes de megapotentados dispuestos a invertir fortunas en buscar el triunfo del candidato que creen protegerá mejor sus intereses.
