Un galgo, una familia

Una proteccionista nacional trabaja con colegas en Villa María con una fundación que nació “del amor por los perros más vulnerables” y cuenta la historia

Les escribo para presentarles una fundación que me llena de orgullo y de esperanza. Una fundación que nació del amor por los galgos, una raza de perros que ha sido víctima de la crueldad humana durante siglos. Una fundación que se llama Un galgo, una familia, y que tiene como objetivo rescatar, rehabilitar y buscar hogar para los galgos que sufren el maltrato, el abandono y la indiferencia.

Mi nombre es Carla Inostrosa y soy la fundadora de esta fundación. Mi amor por los galgos nació cuando era niña y vi por primera vez a un grupo de ellos, todos juntos, en un pueblo pequeño, en La Rioja, que había ido a visitar. Me llamó la atención su elegancia y su nobleza. Me miraron con unos ojos que me traspasaron el alma. Desde ese momento, supe que tenía que hacer algo por ellos.

Durante años fui rescatando galgos del interior de Córdoba, donde el maltrato a estos animales es más frecuente y cruel. Los llevaba a mi casa y a hogares de tránsito, donde les daba los primeros auxilios y los cuidaba hasta que encontraba una familia adoptiva para ellos. Así fue como conocí a muchos colaboradores que se sumaron a la causa y que ayudaron para seguir adelante con este proyecto.

En septiembre de 2021 decidimos crear una fundación para formalizar nuestro trabajo y poder ayudar a más galgos. La fundación se llama Un galgo, una familia, y su nombre refleja nuestro sueño: que cada galgo tenga una oportunidad de ser feliz junto a una familia que lo quiera y lo respete.

La fundación necesita de los hogares de tránsito para poder rescatar; es allí donde se recuperan en cuerpo y alma, esperando su familia adoptiva. Allí, la familia les brinda cuidados, cariño y socialización para que puedan recuperarse, física y emocionalmente. También realizamos campañas de concientización sobre la situación de los galgos en Argentina y promovemos la adopción responsable y el respeto por los animales.

Desde su creación, la fundación ha logrado rescatar a más de 200 galgos en la provincia de Córdoba y todos han encontrado hogares donde son amados y protegidos. Entre las historias de éxito se encuentra la de Pipo, un caso muy conocido  de la proteccionista Katy Maidana, y a  partir de allí comencé a relacionarme con otras proteccionistas de Villa María para trabajar en equipo en el rescate de galgos de la ciudad. En esta segunda etapa de la fundación vamos a empezar con la difusión y concientización sobre cuidados responsables en escuelas de Villa María.

La fundación sigue trabajando incansablemente para salvar a más galgos y para lograr concientizar sobre los cuidados responsables en todo el país. Para ello, necesita del apoyo y la colaboración de toda la sociedad. Quienes quieran conocer más sobre la fundación, pueden visitar su página de Facebook o su sitio web, donde encontrarán información sobre cómo adoptar, donar o ser voluntario.

Un galgo, una familia es más que una fundación, es un sueño hecho realidad. Un sueño que nació del amor por los galgos y que se alimenta del amor de las personas que nos ayudan. Un sueño que esperamos se haga realidad para todos los galgos del mundo.

Gracias por interesarse en nuestra causa.

Para colaborar:?alias F.UNGALGO.UNAFAMILIA