El perro más viejo del mundo
Un can originario de Portugal fue noticia a principios del año, cuando se anunció oficialmente que era el perro más longevo de la historia con vida. El mes pasado, finalmente murióQuizá, una de las cosas más tristes para el dueño o la dueña de un perro, sobre todo para quienes los aman con todo su corazón, devolviendo así el mismo amor que los canes les prodigan total e incondicionalmente, es el poco tiempo que viven con relación a la importancia y valor que estos seres de cuatro patas tienen en general para todos los seres humanos perrunos.
De hecho, no es raro escuchar la frase “ojalá los perros fueran eternos”.
La longevidad de un perro es inversamente proporcional a su tamaño. Es decir: mientras más pequeño y liviano sea el can, más esperanza de vida tendrá; y, por el contrario, si el perro es más grande y pesado, menos serán los años que va a vivir.
Por ejemplo, los perros de raza grande tienen una expectativa de entre 8 y 10 años, mientras que los canes de raza mediana pueden vivir un máximo de 15 años, salvo algunas excepciones. En cuanto a los cánidos de raza pequeña llegan, incluso, a alcanzar los 20 años o más, si tienen suerte.
Bueno, pues resulta que un perro de raza mediana que se llamaba Bobi, un mastín de Alentejo, originario de a localidad de Conqueiros, murió el mes pasado con la friolera edad de 31 años y 267 días. De hecho, en enero de este año, ya había sido noticia mundial porque había logrado el récord Guinness de Longevidad Canina, estando todavía con vida.
Es importante destacar que, tal vez, haya habido o haya algún perro más viejo, pero estamos hablando de perros que están registrados, y cuyo registro de nacimiento puede ser comprobado o está certificado.
Bobi nació en 1992. Y, con sus más de tres décadas y pico de vida, logró desbancar al anterior poseedor del récord Guinness de un perro con vida: un chihuahua de nombre Spike, que tenía 23 años. También rompió el récord del perro más viejo de la historia, un pastor australiano, Bluey, que vivió entre 1910 y 1939, llegando a la edad de 29 años y 5 meses.
El nacimiento de Bobi está registrado desde 1992 en el servicio veterinario del municipio de Leira, así como en el sistema nacional de control SIAC, que se tiene en Portugal. Cuando se conoció la noticia del récord de Bobi, fueron miles de personas a conocer al can, que todavía este año comía, caminaba y disfrutaba la vida de manera casi normal, llegándose a ver en video lo bien que estaba.
La raza de Bobi, el mastín de Alentejo, se utiliza sobre todo para proteger al ganado de Portugal de posibles depredadores. Allá se lo conoce con el nombre de “rafiero do Alentejo”, y su esperanza de vida oscila entre los 12 y 14 años, cifra que, es evidente, superó este ejemplar por más del doble.
Según sus dueños, la familia Costa, aunque Bobi estaba perdiendo un poco la vista antes de morir, la clave de su longevidad, además del cariño y amor que le daban, era haber estado siempre rodeado de animales, caminar todos los días, tomar un litro de agua como mínimo y comer la misma comida que ellos comían: es decir, comida humana.
El anuncio de la muerte de Bobi lo dio la veterinaria estadounidense Karen Backer, quien atendió en su momento a Bobi, diciendo que “este chico ganó sus alas; aunque ha sobrepasado a todos los perros en la historia: sus 11.478 días en la tierra nunca serán suficientes para aquellos que le quisieron”.
Este anuncio fue replicado por Guinness World Record, quien afirmó: “Falleció Bobi, el 21 de octubre, en su casa de la localidad portuguesa de Conqueiros, donde vivió toda su vida con la familia Costa”.
Leonel Costa, dueño del perro, contó que en 2018 Bobi les dio un gran susto cuando de pronto colapsó por un problema respiratorio, aunque logró salir adelante.
“Tenía 8 años cuando Bobi nació. Ahora tengo 39, así que crecí toda la vida junto a él, casi a la par. Mi padre era cazador y tuvimos muchos perros, pero como Bobi, evidentemente ninguno. Fue, sin dudas, el mejor”, finalizó.
