Francia dio un paso importante
El Parlamento francés aprobó una ley que pone fin a la explotación comercial de animales. A partir de 2024 no se podrán exponer los perros y gatos a la venta en las tiendas de mascotas ni tampoco utilizar animales en circos o tener granjas de visones criados para aprovechar sus pieles.
Además de luchar contra el maltrato animal, la iniciativa busca evitar las compras impulsivas que pueden conducir a los abandonos de las mascotas. Se calcula que cada año hay unos 100 mil abandonos.
El trámite parlamentario finalizó en el Senado con el apoyo al texto de 332 votos, frente a solo uno en contra y diez abstenciones, lo que pone en evidencia el elevadísimo grado de consenso, que también se había dado en la Asamblea Nacional.
La ley contra el maltrato animal refuerza las sanciones contra los que no cuiden de forma adecuada a los animales de compañía, con un régimen de propiedad y de regulación mucho más estricto. Además, marca el fin de la cautividad de especies salvajes con fines comerciales.
El maltrato estará castigado con penas de hasta tres años de cárcel y 45 mil euros de multa en caso de muerte. Además, en ambos casos se retirará la autorización para tener otras mascotas.
“Sienta un precedente”
La proteccionista Silvina Gómez opinó respecto a esta noticia y destacó que “las defensoras de los animales creo que tenemos dos grandes sueños: primero, castración masiva, la base de todo. Y el segundo es el problema de la venta de animales”.
“Claramente es como leía que argumentaban en Francia, realmente los animales no son un objeto. Si vos me preguntás cómo veo la posibilidad de que algo así suceda acá, creo que estamos muy lejos. Tenés el caso del negocio tan cuestionado en un híper de la ciudad. Llevamos años reclamando la forma en que se exhiben, con dos o tres cachorros adentro de una pecera, pases a la hora que pases y no ves que tengan agua o comida...”, opinó.
“Lamentablemente creo que estamos lejos de lo que es castraciones masivas, y lejos también de prohibir el comercio de animales acá, pero es un gran avance, porque de una u otra manera, si bien es en Francia, eso impacta a nivel mundial, porque van sentando precedentes que sirven para intentar que nuestros estados locales, provinciales y nacionales, tomen cartas en el asunto”, cerró la proteccionista.
