Las especies únicas que están en riesgo
Previo al incendio, se venían descubriendo en la Amazonia casi 200 especies nuevas al año, tanto de animales como de plantas. Ahora muchas pueden desaparecerSon muchas las especies que pueden desaparecer con este incendio que no para en la selva amazónica.
Si bien no está calculado el número de animales muertos, la mayor preocupación pasa hoy por la cantidad de especies que solo existen en ese territorio, como el oso perezoso, el tamarino león dorado, el mono araña, la anguila eléctrica, la hormiga bala, la anaconda verde o el caimán negro, por citar algunos.
Hay aproximadamente un total de 800 especies en la Amazonia. Y se cree que de este número, más de 380 son aves, 250 peces, 70 mamíferos, 37 anfibios y el resto son reptiles.
Claro que con los incendios hay algunos animales “clásicos” que están en sumo riesgo, por ejemplo, el jaguar, nada menos que el mayor félido de América y el tercero del mundo, después del tigre y el león.
Es una de las especies más afectadas por la deforestación, la competencia por la comida, la fragmentación de su hábitat y la caza furtiva. Y ahora le toca el fuego.
Varios jaguares, sobre todo los más rápidos, aparecieron en otra zona con sus cuerpos quemados y fueron fotografiados en los últimos días.
Otro animal clásico del lugar que corre peligro es el delfín rosado, se trata del delfín de río más grande del mundo. Se alimenta básicamente de peces y habita en ríos de poca profundidad. Esta especie se encuentra afectada especialmente por la caza, la degradación de su hábitat, que hace más difícil su migración y la pesca excesiva.
Al pretender quedarse en la zona de riesgo de incendio, queda atrapado y sufre más la toxicidad, aunque se encuentre en el agua.
También sufren en demasía los tapires, mamíferos que están emparentados con los caballos y los rinocerontes.
Además tiene problemas la nutria gigante, otro mamífero que se considera una especie anfibia, pero sus hábitos son básicamente terrestres.
El perezoso también desaparece rápido, ya que rara vez desciende de las ramas de los altos árboles en los que le gusta descansar. Es por ello que muchos padecieron por la velocidad del fuego.
Lo mismo ocurre con los monos tití que, a diferencia de otros monos que existen en la selva, están considerados como muy buenos padres y prefieren primero buscar a sus hijos antes que escapar del desastre.
